Polémico: mineras y agroquímicas podrán generar contenido educativo

Esteban Bullrich, cuando era ministro de Educación, firmó un convenio con su par de Agroindustria, Ricardo Buryalle, el pasado 15 de junio que tiene como objetivo «fortalecer la educación agraria». «Pensando en que debemos convertirnos en el supermercado del mundo, recorrimos todo un camino con el ministro Buryaile y hoy la agroindustria sabe que se puede apoyar en la educación», expresó el actual candidato a senador por Cambiemos cuando fue consultado por el hecho.

Esto significa, tal como establece Tiempo Argentino, que 45 empresas de agronegocios y entidades vinculadas al sector tienen la posibilidad de «generar acciones» en pos de «una alta capacitación en docentes y directivos de las escuelas y una mejor inserción laboral de los alumnos».

Será legal entonces lo que realiza la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), que posee un programa desde hace cinco años que transita en varias escuelas explicando la ventaja de la siembra directa y que busca «concientizar sobre el rol central de la Argentina como productor mundial de alimentos y la necesidad de dar respuesta a una creciente demanda de los mismos».

Con la minería ocurre algo similar. El Acuerdo Federal Minero al que suscribieron gobernadores de casi todas las provincias incluye, en su artículo 3, que las escuelas recibirán material educativo para «recibir conocimientos sobre la actividad minera y estos tengan fundamento científico –lo que contribuirá a una mejor y certera información de la sociedad–, las Partes se comprometen a llevar adelante acciones con los Ministerios de Educación Nacional y Provinciales para lograr la incorporación, dentro de la currícula de los niveles primario y secundario».

El artículo fue elaborado por Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) y contó con la anuencia de los ministerios de Educación y de Agroindustria. «Los manuales de educación de las escuelas primarias y secundarias siguen tratando a la minería como una actividad contaminante, cuando el país promueve su desarrollo. Hay que romper esos esquemas y poder explicarles a los colegios y a los chicos lo que significa la minería. Se podría cambiar parte de la currícula de Ciencias Naturales. Si tenemos un desarrollo minero como lo tuvo Chile, no solo se cambiará la currícula, también buscaremos generar más espacios de estudio en las universidades. No tenemos la cantidad de recursos humanos capacitados para el desarrollo minero que esperamos», explicó Marcelo Álvarez, director de Asuntos Corporativos de la minera canadiense Goldcorp y titular de la Cámara.

La educación entonces para el Gobierno queda supeditada a intereses económicos que no miden las consecuencias para la salud y el medio ambiente de agrotóxicos, la incidencia del modelo a gran escala de siembra directa en las recurrentes inundaciones y la contaminación que puede producir la minería a cielo abierto.

 

 

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