Aunque desde el gobierno continúan insistiendo con que la economía argentina finalmente arrancó y se han dejado atrás para siempre los peligros recesivos, con que la llegada de las inversiones es inminente y aumenta la confianza del empresariado local y extranjero, lo cierto es que la primera dama Juliana Awada acaba de suspender a 70 trabajadores de sus locales Cheeky, en su momento sospechados de emplear trabajadores esclavos para la confección de prendas.
Un sector de trabajadores de vigilancia en los locales de la primera dama venía denunciando que hace dos meses no cobraban sus sueldos porque la empresa argumentaba una notoria baja en sus ventas. Ahora recibieron el aviso de suspensión y no saben si podrán retomar sus empleos. Desde el Sindicato de Trabajadores de Vigilancia Privada (STVP) emitieron un comunicado en el que manifiestan “su absoluto repudio a la empresa de seguridad High Top Segurity (tercerizada) y a la empresa de ropa infantil Cheeky, conocida marca que pertenece a Juliana Awada -esposa del presidente de la Nación- por haber dispuesto las suspensiones de setenta compañeros de vigilancia”.
Desde el gremio de vigiladores denuncian que las suspensiones son “absolutamente ilegales” ya que se realizaron sin que la empresa iniciara el procedimiento preventivo de crisis, tal como indica la ley, y ya asentaron una denuncia ante el Ministerio de Trabajo de la Nación, que evidentemente tiene pocas probabilidades de prosperar.
“Las empresas mencionadas se amparan en supuestos recortes de gastos dejando sin cobrar desde hace dos meses a los compañeros, y por si fuera poco, sin garantizarles la continuidad en sus puestos de trabajo”, concluye el comunicado, que también invita a una concentración de protesta frente al local de Cheeky de calle Cuyo 3040 (Martínez, San Isidro), para este jueves a las 8 de la mañana.