El actual presidente Jair Bolsonaro enfrenta al dos veces mandatario Lula Da Silva. La tensión entre dos modelos en su punto más alto.
Los brasileños votan hoy en las elecciones generales más cruciales de los últimos 30 años, con enorme expectativa. A esta hora ya votaron los dos principales candidatos.
El expresidente Luis Inácio Lula da Silva está ubicado hace meses, desde que confirmó su candidatura, como el maximo favorito para vencer a su rival el mandatario ultraderechista Jair Bolsonaro.
La elección que no tuvo lugar en 2018, porque Lula estaba preso y su lugar lo ocupó Fernando Haddad se da en esta jornada.
Hace 4 años, el ex ministro de Educación de Lula había llegado al ballotage contra Bolsonaro. La segunda vuelta es lo habitual en Brasil y solo Fernando Henrique Cardoso en 1994 ganó en primera instancia.
Las mesas están abiertas desde las 8 y deberían cerrar a las 17, cuando la Justicia electoral comience el escrutinio, que se espera ya muestre una tendencia consolidada unas dos horas después.
Lula, de 76 años, podría vencer en primera vuelta, pero Bolsonaro aseguró hasta la últimas horas que será reelecto por amplio margen. El sistema electoral del gigante sudamericano exige superar el 50% de los votos para evitar el ballotage.
Son más de 156 millones de brasileños los habilitados para participar de los comicios, en los que se elegirá presidente, los gobernadores de los 27 estados, 21 senadores, 513 diputados federales y más de 1.000 legisladores regionales.
Para la elección se dispusieron 577.000 urnas electrónicas.
Las elecciones se celebran en medio de un clima de tensión provocada por una violencia política inédita durante la campaña y por amenazas de Bolsonaro, de 67 años, de no reconocer los resultados.
Durante la campaña tres militantes del Partido de la Trabajadores (PT), fueron asesinados por activistas bolsonaristas en los estados de Paraná, Mato Grosso y Ceará, según la policía.
Contexto
El nuevo presidente de Brasil gobernará el país más grande y poblado y la mayor economía de Sudamérica -y la cuarta del mundo- durante los próximos cuatro años, desde 2023 a 2026. Y el comicio se da en un contexto global muy particular, con reacomodamientos de bloques como una característica de estos tiempos.
Brasil integra el Brics, junto a Rusia, India, China y Sudáfrica, un armado que disputa la supremacía «occidental» y al que Argentina se está integrando a pasos acelerados. Una victoria de Lula en esta jornada, o en un eventual ballotage, sería un respiro para el tramo final del gobierno de Alberto y Cristina.
Lula ya fue presidente dos mandatos, de 2003 a 2010.
Los comicios
En la noche del sábado, el presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil, Alexandre de Moraes, aseguró que está garantizada la libertad y la seguridad para los votantes.
«La seguridad y la libertad del voto serán aseguradas respetando el absoluto secreto del voto, que está garantizado por las urnas electrónicas, como el respeto a la amplia y civilizada libertad de discusión política, alejando cualquier posibilidad de violencia o presión», dijo de Moraes.
La justicia electoral, que tiene 2.600 jueces y fiscales en todo el país, con 1,8 millones de presidentes de las mesas de votación, «garantizará que el ejercicio de democracia sea realizado de manera segura, transparente y confiable», sostuvo.
La justicia electoral prohibió ingresar a las cabinas de votación donde se encuentran las urnas electrónicas con teléfonos celulares para evitar divulgación de fake news sobre posibles fraudes como los advertidos por Bolsonaro, sin pruebas, durante la campaña.
«No se permitirán celulares en los centros de votación, que deberán ser puestos en una bandeja como se hace en los aeropuertos y los bancos», detalló la autoridad electoral.
Además, reiteró una decisión de la semana pasada de que está prohibida la portación de armas por parte de civiles como coleccinistas, cazadores y tiradores deportivos.
Según recalcó, el sistema de urnas electrónicas utilizado por Brasil permite la divulgación de los resultados el mismo día, «con agilidad, seguridad, competencia y transparencia gracias a tecnología avanzada, confiable, segura y auditable».