La Unidad Piquetera denuncia el ataque a beneficiarios del Potenciar Trabajo. UTEP y organizaciones cercanas al oficialismo, también están alertas.
La situación económica es el tema central en las mesas del Frente de Todos. Con un año récord en materia inflacionaria al tope de las preocupaciones colectivas, ni los partidos del Mundial tapan un creciente descontento social.
En público y en privado, los dirigentes sostienen que de no mediar una mejora en la distribución del ingreso, no habrá ingeniería electoral capaz de sostener un proyecto triunfante en 2023. Al mismo tiempo, ese armado también se ve atravesado por los resultados en concreto de la gestión.
«Un gobierno duro con los pobres, complaciente con los ricos», sostiene el comunicado que Unidad Piquetera difundió en las últimas horas para convocar a la movilización de este viernes hacia el ministerio de Desarrollo Social. Además, advierten que la semana que viene puede volver a haber campamentos y cortes de ruta en todo el país.
«Salimos frente a un ajuste que amenaza con miles de bajas al Programa Potenciar Trabajo, luego del pedido de la ministra Tolosa Paz para levantar el secreto fiscal sobre mas de 250.000 beneficiarios», señalan desde la confluencia de organizaciones sociales, que encabezadas por el Polo Obrero y Libres del Sur, entre las más numerosas, enfrentan con mayor decisión al Gobierno.
El informe, difundido desde la propia AFIP «manejada por el kirchnerista Castagneto, busca golpear a los sectores mas empobrecidos. En cambio no se abre el secreto fiscal para las grandes fortunas y los evasores millonarios. Duros con los pobres, complacientes con los ricos», sostienen.
Otro elemento que los preocupa es lo que se intenta hacer desde algunos sectores del Gobierno, que es desacoplar el monto que perciben los beneficiarios de los programas sociales del salario mínimo, lo que generaría un doble impacto: por un lado que la inflación licúe esos ingresos ya de por sí muy bajos, y por otro lado, que los aumentos dependan de la voluntad discrecional del Gobierno.
«El motivo de fondo es que toda la política del Gobierno se orienta en función del pago de la deuda y de garantizar el acuerdo con el FMI», agregan desde Unidad Piquetera.
Del lado de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), integrados entre otras organizaciones cercanas al Frente de Todos como el Movimiento Evita, advierten que «una vez más, cuando las cosas no van bien, vuelven a cargar contra los últimos y las últimas de la fila con criterios burocráticos insólitos y falaces. Pareciera que no les tiembla el pulso para sacarle la comida de la mesa a las familias que más lo necesitan en un contexto crítico de fin de año».
«Vayan a buscar a los que la fugaron, fíjense quienes son los que ganan siempre, los que especulan con su riqueza», dicen desde la UTEP.
Aseguran que siempre van a acompañar las medidas que apunten a la justicia social, «pero la persecución y el ajuste a los y las de abajo, que la pelean todos los días, no lo vamos a permitir», en un claro mensaje a Victoria Tolosa Paz, la ministra de Desarrollo Social.
Comenzó diciembre, mes emblemático y caliente, y Alberto sigue sin dar precisiones sobre un eventual bono de fin de año, del cuál por cierto se desconoce monto y alcance. Por otra parte, el reclamo abierto, inclusive de parte de la propia Cristina, en torno a la posibilidad de una suma fija que no detenga los procesos paritarios, aparece cada vez más lejano.
En ese terreno se mueve el Gobierno, con advertencias y reclamos, no solo de los que no contiene políticamente, sino también de los que puede considerar como propios.