Luego de cuestionar a los empleados estatales y afirmar que son parte de un “ Estado bobo», Alfonso Prat Gay se las ingenió para seguir cobrando del Estado pese a renunciar como ministro de Hacienda. «Queremos un Estado sin la grasa de la militancia», se había indignado en su momento Prat Gay, quien ahora será asesor de María Eugenia Vidal en Buenos Aires.
Se incorporará para «dar su mirada sobre temas estructurales, de largo plazo», afirmaron sobre el ex ministro que falló al calcular todas las variables macroeconómicas mientras estuvo a cargo de las mismas Nación. «Nos ayuda a analizar la situación estructural de la Provincia. Cuestiones a mejorar en los próximos 20 o 30 años, digamos», insistieron, para justificar su designación.