Hace rato que el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, viene recorriendo el país en modo campaña, pero el triunfo del radicalismo en La Pampa y las tensiones que surgieron en Mendoza alertaron al mandatario porteño, que esta semana tiene previsto anunciar su candidatura presidencial.
En este marco, al referente del PRO, se lo pudo ver este fin de semana junto al gobernador radical de Jujuy, Gerardo Morales, en los festejos del carnaval en la provincia del norte, y muchos reforzaron la idea respecto a la posibilidad de que haya fórmulas mixtas, pese a que en varios distritos del país se profundizaron los diferencias entre el PRO y el radicalismo.
Cumbre de PRO: discutieron fuerte Bullrich y Larreta por el conflicto con la UCR en Mendoza
En este escenario político adverso, el mandatario porteño modificó la fecha para proclamar su candidatura. Tenía previsto esperar hasta marzo, pero desde su entorno le aconsejaron adelantar el anuncio para esta semana. «Horacio no tiene más margen para mostrarse sólo como gestionador de la Ciudad. Es hora de que también se ponga el traje de candidato», expresaron fuentes cercanas de Rodríguez Larreta.
Desde el PRO quieren apurar los tiempos de la oficialización de algunas candidaturas y en sintonía con Larreta, Diego Santilli oficializó su precandidatura a gobernador de la provincia de Buenos Aires, y Fernán Quirós se postulará como jefe de Gobierno porteño.
A los movimientos que produjo la elección en La Pampa, se sumaron las tensiones entre el PRO y la UCR luego de que Alfredo Cornejo formalizara su precandidatura a la gobernación de Mendoza. Si bien la aspiración máxima del senador mendocino era disputar la presidencia, finalmente no tuvo más remedio que volver a la provincia porque ningún radical medía lo suficiente para ganar la elección. Sin embargo, esa decisión no es compartida por De Marchi, quien ya había hecho saber que estaba interesado en ser gobernador, por lo que amenazó con presentarse por fuera de la coalición en las PASO, provocando el enojo de los radicales. Esto también generó una fuerte discusión entre la titular de PRO, Patricia Bullrich, y Rodríguez Larreta.
El entredicho entre ambos dirigentes de PRO se produjo porque De Marchi es el armador del mandatario porteño y Cornejo era un firme candidato a acompañar a Bullrich en la fórmula presidencial. Ante ese panorama, Bullrich advirtió que analiza intervenir el partido en Mendoza, lo que provocaría una situación similar a la de Neuquén y Río Negro, donde Juntos por el Cambio se quebró.