Ante la falta de una resolución de entre la empresa concesionaria del subte, Emova, y el sindicato de trabajadores del subte, el conflicto se agudiza y para esta semana continuará la paralización del servicio.
«Frente a la falta de respuesta a la crisis sanitaria provocada por el asbesto en el subterráneo, los trabajadores realizaremos nuevas medidas de fuerza», comunicaron desde la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP).
El cronograma de los paros será el siguiente:
- Martes: paralización total del servicio en las 6 líneas y el Premetro entre las 20 hs y el cierre
- Jueves: paralización total del servicio en las 6 líneas y el Premetro entre las 6 y las 9 hs.
«Estas medidas son producto de la falta de respuesta del Gobierno de la Ciudad y la empresa Emova a nuestros reclamos de desabestización integral de la red, cambio de las flotas contaminadas, vigilancia médica para todos los trabajadores y reducción de la jornada laboral semanal», explicaron desde el Sindicato.
«A pesar de que hace 5 años venimos haciendo lo humanamente posible para que retiren el material cancerígeno que pone en riesgo la salud y la vida de usuarios y trabajadores, no hemos conseguido otra respuesta de parte de los responsables mas que negación, tergiversación de la realidad, persecución y criminalización a los trabajadores», aseguraron.
«Con un saldo luctuoso de 3 compañeros fallecidos por contaminación con asbesto, 90 afectados y el conjunto de compañeros en riesgo constante, no tenemos otra alternativa para salvaguardar nuestras vidas que profundizar las medidas de fuerza», agregaron.
El conflicto del Subte según los precandidatos porteños
Mientras tanto, el conflicto del subte forma parte del debate de los precandidatos a jefes de gobierno porteños.
Jorge Macri señaló que «si soy Jefe de Gobierno, voy a tener conflictos seguidos con los Metrodelegados. Quieren volver a reducir la hora de trabajo cuando trabajan cuatro horas y media», aseguró el ex intendente de Vicente López.
Ante esta acusación, Claudio Dellecarbonara, miembro del Secretariado Ejecutivo del Sindicato, dialogó en exclusiva con Informe Político y argumentó: «Hace tiempo que vienen teniendo este tipo de declaraciones desde el PRO. Lo plantean como si fuéramos vagos que queremos descansar o que hacemos estas medidas porque estamos aburridos. Ellos se la pasan hablando de mafias, y la mafia más grande que hay en este momento es la mafia del Gobierno de la Ciudad y del PRO, que sigue manteniendo un material cancerígeno en el subte, prohibido desde el 2003», replicó el sindicalista.
«Lo único que hacen es garantizarle los negocios a una empresa concesionaria, Emova, del grupo de Aldo Roggio, uno de los arrepentidos de la Causa Cuadernos, o sea un corrupto declarado», agregó.
https://informepolitico.com.ar/interna-jxc-en-caba-en-el-sprint-final-el-sector-macrista-suma-a-garcia-moritan/
Por su parte, Ramiro Marra, precandidato de La libertad Avanza, propuso declarar a este medio de transporte como esencial para que no pueda frenar su actividad. El proyecto establece que, de haber paro de los trabajadores ferroviarios, se deberá garantizar el pleno funcionamiento de las líneas de subte, ya que esta actividad pasaría a ser un servicio público esencial.
Leandro Santoro, precandidato por Unión por la Patria, se refirió a los vagones del subte que poseen material cancerígeno: «Cuando los compró Larreta en España fue un escándalo hasta en ese país porque los vagones vinieron con asbesto. Además, los empezaron a canibalizar, los utilizaron como repuestos en un montón de otros coches y hoy el asbesto está en gran parte de ellos, pero ni siquiera se sabe en cuáles. Una locura», definió.
Qué es el asbesto y cuáles son los ejes del conflicto de los Metrodelegados con Emova
Los trabajadores del subte enfatizan la continuidad del plan de lucha «exigiendo la reducción de la jornada semanal y denunciando la presencia de material cancerígeno en toda la red». Los ejes del conflicto son tres y son interdependientes entre sí: la reducción de la jornada semanal, el reclamo por la declaración de insalubridad del trabajo bajo tierra, y la insistencia por la desabestización de las unidades.
El asbesto es un mineral que se encuentra en el material y las piezas de las formaciones. Afecta a los pulmones y provoca principalmente dos tipos de enfermedades: cáncer y asbestosis. Las personas con asbestosis tienen dificultad para respirar, a menudo tiene tos, y en los casos graves sufren dilatación del corazón. Sobre esta problemática, desde el Sindicato indican: «Tenemos más de 80 compañeros y compañeras afectadas por el asbesto y todavía nos falta seguir haciendo exámenes médicos, y además se nos murieron tres compañeros en los últimos tres años».
«Este mineral que está prohibido desde el 2003 en nuestro país sigue presente en todas las líneas, poniendo en riesgo la salud de trabajadores y usuarios. A pesar de que la empresa concesionaria Metrovías-Emova desmiente esta realidad, mintiendo sobre que no hay riesgo para quienes estamos en contacto con el servicio, ya tenemos tres compañeros fallecidos, más de 80 afectados, y también la posibilidad de que usuarios que viajan cotidianamente estén afectados», señalan desde Metrodelegados.
Sobre el material cancerígeno, desde Emova declaran que el problema del asbesto «es una cuestión global» y que se trabaja en modo permanente para erradicarlo: «La empresa trabaja activamente en un plan de desasbestización en continuidad con el proceso iniciado hace 5 años. Este trabajo se realiza a través de una mesa interdisciplinaria en la que participan también las entidades gremiales y que funciona en la Dirección de Protección del Trabajo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires», argumentan.
En tanto, la reducción de las 36 horas semanales constituye uno de los puntos claves del plan de lucha. La búsqueda, en este sentido, es tener dos días de franco: «Nos quedó pendiente el reclamo de dos francos semanales porque la intención y la búsqueda tiene que ver con bajar la incidencia de todos los factores de insalubridad que son inherentes al trabajo que nosotros hacemos: electromagnetismo, vibraciones, sonidos, microondas, falta de contacto con la luz solar. Todo eso hace que trabajar en el subte sea insalubre y que tenga consecuencias sobre la vida de los trabajadores. La sobrevida después de la jubilación es muy corta», contó a Informe Político Claudio Dellecarbonara.
Sobre esta cuestión, desde Emova señalan que reducir la jornada laboral es «inviable» ya que afectaría las actividades de operación y mantenimiento de la red de Subte y que «no existe antecedente alguno en subtes de Latinoamérica y del mundo de una jornada semanal como la que está demandando el gremio». Sin embargo, se muestran permeables a autorizar un segundo franco semanal pero no a reducir la horas trabajadas por semana: «Emova ha asistido a todas las audiencias desarrolladas por las autoridades laborales de la Ciudad, manifestando en reiteradas oportunidades su disposición a analizar cambios en sus esquemas de trabajo para que los colaboradores obtengan dos francos, pero sin reducción de la jornada semanal», afirman en su comunicado.