La macrista a cargo de la oficina anticorrupción volvió a ser noticia por sus contradicciones, luego de “olvidar” todos los planteos que había hecho por la confidencialidad del acuerdo entre YPf y Chevron, o de dar consejos para evitar la ley, al recomendarles a los funcionarios de su gobierno que “deleguen la firma hacia arriba o hacia los costados”.
Ahora, Alonso criticó la legislación que permite a procesados presentarse a cargos electivos: «Lamentablemente la ley argentina dice que si la condena no es firme puede ser candidata» afirmó con su habitual indignación, pero olvidando que su jefe político fue electo y asumió como presidente estando procesado.