Los números del mes de mayo indican que, para cubrir los gastos de una canasta básica, un jubilado necesitó 16.137 pesos. Las cifras fueron elaboradas por el área de la Tercera Edad de la Defensoría porteña.
Para la elaboración de la canasta se toman en cuenta los precios de los alimentos (para una dieta de 2200 calorías diarias), medicamentos subsidiados en parte por la obra social de PAMI, los gastos de una vivienda propia, viáticos y comunicación (mínimas) y una salida mensual, como puede ser el cine o el teatro, entre otras cosas.
Los números obtenidos indican que, en lo que va del 2017, la canasta básica de los jubilados tuvo un incremento del 13 por ciento.
«Los rubros que más han aumentado son alimentos, gastos de vivienda, servicios y medicación; estos dos últimos duplicando su valor al 100%». Estas subas «profundizan el desfasaje con los haberes de los jubilados y pensionados que perciben la remuneración mínima de $6.394 pesos, quienes están debajo «del 50% del haber total de la canasta», indicó el titular del área, Eugenio Semino.
«Además, más del 70% de los jubilados está dentro de la franja que cobra entre 6400 y $12.000, con lo cual, tampoco pueden cubrir las necesidades básicas», señaló Semino. Y agregó que incluso «en aquellos que perciben dos haberes, como jubilación y pensión, estarían solo aproximándose a los valores» medidos.