El 5 de febrero la diputada de la Libertad Avanza, Roció Belén Bonacci, presentó un proyecto para derogar la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) y retrotraer los artículos del Código Penal que la ley aprobada en 2020 modificaba., lo que generó una ola de críticas dentro de todo el arco político opositor.
Su propuesta cuenta con el apoyo de Benedit Beltrán, María Fernanda Araujo, Lilia Lemoine, Manuel Quintar y el presidente del bloque libertario, Oscar Zago. De concretarse, a toda persona que cause el aborto en cualquier etapa de la gestación, podría recibir una pena uno a cuatro años de prisión y también inhabilitación los médicos por el doble de tiempo de la condena.
Actualmente, de acuerdo con la ley 27.610 que se encuentra vigente, ambos artículos indican que no se incurre en delito en caso de que el aborto sea realizado dentro de las primeras 14 semanas de gestación y «con consentimiento de la persona gestante».
Asimismo, la mujer que realice el aborto, según plantea el proyecto, podría no ser condenada según «los motivos que la impulsaron a cometer el delito, su actitud posterior y la naturaleza del hecho», tal como indica el proyecto.
Por supuesto que esto generó diversas críticas de la oposición. Por ejemplo la diputada de Unión por la Patria, Cecilia Moreau, indicó en su cuenta de X: «Los derechos conquistados no van a ser arrebatados», acompañado por un corazón verde, color identificado con la luca por la legalización del aborto.
Siguiendo la línea de Moreau, la actual diputada del Partido Gen, Margarita Stolbizer también se expresó al respecto: «vamos a defender la vigencia e implementación de la Ley 27.610 porque protege el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo, evita la muerte de muchas mujeres, sobre todo las más pobres frente a un estado que todavía se pretende hacer más ausente».