Por Lucila Comas
Este viernes 8 de marzo se lleva cabo una nueva edición de la marcha por el Día de la Mujer. En el inestable contexto político en el que nos movemos a causa del nuevo gobierno, las agrupaciones feministas llaman a encontrarse en las calles y movilizarse hacia el Congreso desde las 16hs.
Para organizar el primer 8M de la era Milei se celebraron tres asambleas, la última tuvo lugar en el patio de ATE Nacional. Se trató de un espacio para debatir y plantear las problemáticas urgentes que se reclamaran en las calles. El hambre, la violencia y la criminalización de la protesta están en el eje de las intervenciones y también es fuerte el rechazo al DNU.
En cuanto a la posición del actual presidente frente a las manifestaciones feministas, es evidente el cambio de paradigma donde las mujeres son vistas solo como madres o como víctimas y no como sujetos de derechos afectados por desigualdades. Muestra de esto es la caída de grandes conquistas como la Ley de Paridad, y la degradación de otras como la Ley Micaela.
Myriam Bregman tiene una postura marcada a favor de la lucha feminista y en su post de Instagram por el aniversario del primer pañuelazo escribió: “Este #8M, contra el ajuste, que recae especialmente en mujeres y niñes, y contra la criminalización de nuestra lucha, y por todos nuestros derechos, volvemos a la calle.”