Salarios y precios: Quién gana la pelea en el segundo semestre del año

Por Alejandro Ninin

Una vez aprobada la plataforma del nuevo gobierno en Senadores el debate en términos económicos se da sobre el equilibrio entre los salarios y el consumo. La recesión continúa y la reactivación llegará de la mano de la producción porque el ajuste eterno no es la solución.

De acuerdo con el estudio efectuado por la consultora Indecom mediante información escaneada de mercadería de unos 28.754 tickets entre 2.230 puntos de venta de todo el país, los precios de los productos de la canasta básica subieron 4,6%, cuando el mes previo habían trepado 5,2%.

A modo de ejemplo, un sachet de un litro de leche (Armonía) pasó de $1200 a $1250 (4%) entre abril y mayo, y un queso crema de primera marca de 290 grs pasó de $3070 a $3150. En el caso de la carne, el kg de asado en tira pasó de $6500 a $6800 (4,4%). Asimismo, el azúcar pasó de $900 a $960 (6,3%), el kg de banana ecuador pasó de $1920 a $2000 (4%) y el kg de pan pasó de $1900 a $2000 (5%) en el mismo período.

La inflación en la Ciudad de Buenos Aires fue del 5,1% en julio y acumula 98,5% en el año

La inflación núcleo, que no contempla aumentos la estacionalidad ni los servicios y tarifas reguladas, dio un 3,8%, contra el 5,6% que había arrojado INDECOM para el período anterior.

Al respecto, Miguel Calvete, Director Ejecutivo de INDECOM explicó en diálogo con Informe Politico que “la desaceleración en los precios de la mayoría de los rubros alimenticios se debe fundamentalmente a la baja del consumo (con niveles similares a marzo de 2002) producto de la caída de los salarios reales”.

Desde la consultora Focus Market elaboraron el siguiente Informe donde evaluaron cómo afecta al Salario de los argentinos los aumentos vigentes en los Servicios Públicos, y las nuevas alzas que se prevén para este mes.

“Todo parece prever que los salarios tomarán como parámetro el descenso de la inflación futura más que la pasada. Por su parte, las paritarias comienzan a ganarle a la inflación a partir de Abril sin embargo quedan rezagadas respecto de la pérdida de poder adquisitivo pasado. A su vez, en el segundo semestre del año se comenzarán a pagar los costos de precios regulados que ante la necesidad de mantener el equilibrio fiscal comenzar a liberarse en los servicios públicos. Todo precio reprimido se paga en su liberación. Si los salarios comienzan a ganarle a la inflación ante un nuevo equilibrio promedio de la variación de precios promedios en su medición núcleo comenzará a pesar sobre el bolsillo la proporción derivada del ingreso al pago de los precios regulados de tarifas de servicios públicos” expresó Damián Di Pace Director de la Consultora Focus Market.

Los últimos datos oficiales señalan un piso para los salarios reales a fin del primer trimestre, considerando la desaceleración de la inflación que se habría mantenido hasta mayo y el impacto de los ajustes salariales surgidos de los acuerdos paritarios, muchos de los cuales se aplicaron entre marzo y junio. Teniendo en cuenta los porcentajes de actualización para el mes en curso, dentro de los sindicatos más representativos destacan los ajustes de los empleados de las industrias metalmecánicas (22,5%), de la construcción (11%) y del comercio (7%). A ellos se suma la actualización automática incluida en las paritarias del sector financiero una vez se oficialice el dato de inflación de mayo. También recibirán incrementos salariales en junio los estatales nacionales (9,1%) y bonaerenses (7,5%), los empleados de la industria del plástico (6%) y los farmacéuticos (11%), entre otros.

El incremento promedio ponderado de los salarios teniendo en cuenta que los acuerdos alcanzan a aproximadamente 55% de estos trabajadores registrados. Nuestros cálculos arrojan que los ingresos percibidos por estos trabajadores crecerán en junio en torno al 6%. De igual manera, el incremento de los servicios regulados se estimó en torno a 17% en promedio ponderado según su participación en la canasta de consumo. Es evidente entonces que las actualizaciones previstas para el precio de estos servicios esenciales, que se suman a las alzas de otros rubros también esenciales (como los alimentos), encienden una alerta acerca de la posible recuperación del poder adquisitivo de las familias, dato clave para encarar un sendero de crecimiento económico. Estos resultados cobran aún más relevancia si consideramos que el ejercicio incluye exclusivamente a los trabajadores formales (usualmente con mejoras salariales por sobre el sector informal).

Desde enero, los precios regulados crecen a una tasa que supera a la inflación núcleo debido a los ajustes de las tarifas de los servicios públicos y prepagas, entre otros, recortando así el desfasaje de precios relativos que se fue acumulando desde el año 2020. Si tomamos diciembre de 2019 como base para la comparación de precios relativos, las actualizaciones de los primeros cuatro meses de este año dejan aún una inflación reprimida en torno a 12 puntos porcentuales. Esta brecha se habría ampliado en mayo dado que, como mencionamos, el Gobierno pospuso las subas de los precios regulados programadas. En la medida que el Ejecutivo aspire a reducir el gasto en subsidios, se anticipa un sendero de ajustes de estos precios que se traduciría en tasas de inflación elevadas para la canasta de consumo de los argentinos.

La palabra de los economista Aldo Abram Fundaciòn Libertad y Progreso

“En el tiempo vamos a ver una inflación que es muy probable que en el segundo semestre se ubique con un 4% y a final de año va a estar por debajo del 150 % interanual. A principio de este año era de un 280% o 300%, es un avance. Creo que durante el año que viene vamos a estar en 3 % y en la medida que logremos seguir ganando en nuestro Banco Central reservas, la situación seguirá mejorando. En definitiva, lo que uno espera de todo es el anunció de un crédito del FMI y a su vez se concertó la extensión del Swap chino a liquidarse en el 2026, todo esto ayuda a mejorar toda la estructura económica”.

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