Por Alejandro Ninin
Algunos datos de la coyuntura económica empieza a poner dudas sobre el rumbo que tomó el Gobierno nacional. El cepo cambiario, los saltos, la brecha que se agranda y el BCRA que sigue tomando dólares, ponen en duda el plan de ajuste fiscal. El FMI en tanto sigue alertando a la gestión Javier Milei sobre la problemática social y el ajuste eterno. Cuáles son los principales problemas de centrar el plan solo en el superávit fiscal.
Datos sobre la caída en el consumo, otro problema por resolver
En el área Metropolitana la tendencia es un retroceso del -12,9 % interanual y – 2,3% respecto en los últimos meses de 2024. Por su parte, en el interior del país en forma interanual el consumo masivo cae 15,5%% y 3,6 % frente en las última semanas 2024 (Consultora Focus Market).
“La performance en las ventas por tamaño de punto de venta son diferentes. El formato de tienda Grande, presenta una mayor caída de consumo contra mes el anterior, con un -5,1% ( $6.552 de ticket promedio y 4 unidades por ticket). Los supermercados de tamaño Mediano retrocede solo un -0,2%, con un ticket promedio de $5.113 y 3,5 unidades por ticket. La cercanía por reposición actúa por goteo a medida que el ingreso está disponible para la compra y pierde efecto las grandes compras ganando en venta las compras por oportunidad en promoción, oferta y descuentos”, detalló Damián Di Pace Director de Focus Market.
Los riesgos de basar el plan económico solo en el superávit fiscal
Se manifiestan de manera cada vez más evidente en una diversidad de nuevos frentes que se van abriendo cada semana. Desde las tensiones cambiarias a las exigencias perentorias del FMI, pasando la imposibilidad de seguir reduciendo gastos en el marco de una actividad económica que no para de caer. Si a la inflación no le va bien y no cumple los objetivos de reducción, bajo este esquema de devaluación mensual fijo al 2%, las dudas sobre la competitividad del tipo de cambio serán cada vez mayores. Hasta tanto, la inflación mensual no equipare la tasa de devaluación, la moneda continúa apreciándose, tal como se observa en el índice de tipo de cambio real multilateral. Otro elemento, que recientemente se encuentra supeditado al equilibrio fiscal es la política monetaria, en su afán por apagar los motores de emisión monetaria.
Desde mediados de mayo, el Tesoro reestrenó los instrumentos de deuda de tasa fija capitalizables (Lecap), en importantes montos para incentivar la migración desde las colocaciones en pasivos del BCRA hacia el Tesoro. Ofreciendo de esta manera una opción al pase pasivo del BCRA y alentado así, con premio un mejor rendimiento (tasa mensual 4,25% el Tesoro vs 3,3% el pase). Esta migración se reflejó desde mayo y el propio Luis Caputo, incitó a los bancos a que consideren la tasa de Lecap como la referencia de política monetaria en el arbitraje del sistema financiero. En este caso, la condición necesaria para que esta migración continúe por este camino, es la solidez del superávit fiscal del Tesoro. En la medida en que éste se vea en duda, por mejor remuneración que implique la Lecap frente al pase, los acreedores locales evitarían la opción que represente un mayor riesgo crediticio para gestionar su liquidez. Fuente -Instituto de Investigación Social, Económica y Política
La palabra de Rubén Ciani Economista de ISEPCI
En diálogo con Informe Político sobre este tema si tambalea el plan económico vigente de Javier Milei y Luis Caputo, Ciani explicó: “ El problema económico del gobierno se encuentra en un momento crítico, pues su concepción teórica implica tener superávit para no emitir dinero y con ello bajar la inflación, que es lo que viene experimentando en los últimos seis meses con un fuerte ajuste fiscal, fundamentalmente en el gasto, con una fuerte incidencia en los gastos de jubilados, en obras públicas, etc. Por el lado de los ingresos celebraron un aumento de ingresos, pero es sólo un hecho, porque se basa fundamentalmente en un pago de impuestos a las utilidades de las empresas que vencieron en el mes de mayo y en el país, pero Si se mira el resto de impuestos vinculados al consumo, la caída sigue siendo muy importante, ya que, sin nuevas cuotas de ganancias y con la posibilidad de que en el futuro se remitan utilidades aquí y el país tributario tenga algún movimiento, se ganó No habrá mucho margen para tener recuperación de los ingresos tributarios en un contexto de recesión. Por último agregó: En resumen, el programa económico enfrenta ataques desde dos frentes. Por un lado, el mayor ajuste y la mayor recesión que implicaría sostener la situación armada rompería la base de apoyo político que tenía, que no la está alcanzando con inflación y está mirando como un peligro lo que es el desempleo, etc. a su estabilidad”.


