Para Clarín, el delito desaparece en la frontera de los distritos opositores

A falta de logros económicos relevantes que mostrar como parte de la campaña electoral hacia las legislativas de octubre, los candidatos de Cambiemos van a jugar sus fichas discursivas a la promesa de un futuro venturoso, a la crítica a un pasado devastador o a temas en los que la manipulación mediática cómplice permita evitar el estallido de la contradicción entre palabras y mundo real.

Uno de estos temas es el de la seguridad ciudadana. El discurso, que trata de obviar la relación directa entre empeoramiento de la situación económica e incremento de la inseguridad, no esquiva los lugares comunes del punitivismo. Mano dura y gatillo fácil para todos y todas.

Como en otros rubros, la promesas de campaña quedaron lejos de la realidad. Estadísticas oficiales confirman que en lo que va de 2017 se han producido en provincia de Buenos Aires un promedio de 160 robos a mano armada por día, lo que implica un incremento del 10% respecto de 2016 (142 diarios) y de 17% en comparación con 2015 (131 por día).

Estos datos se explican en un 71% por lo sucedido en La Matanza y en los departamentos judiciales de Lomas de Zamora (incluye Almirante Brown, Avellaneda, Esteban Echeverría, Ezeiza, Lanús y Lomas de Zamora), de Morón (Morón, Hurlingham, Ituzaingó y Merlo) y de San Martín (José C. Paz, Malvinas Argentinas, San Martín, San Miguel y Tres de Febrero). Estos distritos, que representan el 44% de la población provincial, también concentran el 60% de los homicidios provinciales de 2017.

Pero el tratamiento de los hechos será muy distinto si sucedieron en una localidad dirigida por un intendente oficialista u opositor.

Está la inseguridad y la “inseguridad”

En la versión online de Clarín se publicaron 190 noticias policiales en lo que va de junio. 82 atienden al conurbano bonaense, es decir un 43,15%.

De ellas, 69 corresponden a distritos opositores (Lomas de Zamora, Almirante Brown, La Matanza, Berazategui, San Martín y San Fernando) y apenas 13 a intendencias de Cambiemos (Quilmes, San Isidro, Lanús y Morón). Una proporción de 84% a 16%.

El ojo de fuego del gran diario argentino apuntó impiadosamente sobre Lomas de Zamora y Martín Insaurralde, que merecieron 42 notas. Los siguen el Almirante Brown de Mariano Cascallares, del FPV, con 15; el San Martín del randazzista Gabriel Katopodis con 6; La Matanza de la kirchnerista Verónica Magario con 4 (se le dedicó mucho más centimetraje en mayo). El Berazategui del peronista Patricio Mussi y el San Fernando del massista Luis Andreotti apenas merecieron una nota cada uno.

En cuanto a los distritos oficialistas, el Quilmes del cocinero Martiniano Molina encabezó el ranking con 7 títulos, seguido por el Morón del ex marido Ramiro Tagliaferro con 3, el Lanús del procesado Néstor Grindetti con 2 y el San Isidro del radical Gustavo Posse con apenas 1 nota. La UCR no habrá conseguido cargos en las listas oficiales pero tampoco lidera las denuncias mediáticas, digamos todo.

Navegando periódicos locales salta inmediatamente a la vista que no se trata de que estos distritos vivan sin inseguridad. Durante junio El diario de Morón compartió titulares como: “Asaltan y golpean a alumnos a metros de la residencia oficial de Vidal”, “Murió el hombre baleado por su vecino en disputa por un perro y hubo indignación popular: incendiaron la casa del acusado” o “Morón, capital de los secuestros extorsivos: ahora le tocó a un economista de Castelar Norte”. El distrito de Tagliaferro encabeza las estadísticas de secuestros en lo que va de 2017, tal como lo hizo en 2016. Pero como si nada. Lo mismo sucede con los medios de Lanús o de Quilmes, que en este último caso registró por lo menos tres asambleas espontáneas de vecinos contra la inseguridad. Clarín sólo menciona los reclamos de los vecinos de Lomas.

Este balance de la inseguridad evidentemente no pesó en las decisiones oficiales para el armado de las listas para las PASO, ya que tanto Grindetti como Molina fueron claramente premiados, colocando al jefe de Gabinete de Lanús, Adrián Urreli, como cabeza de lista de diputados de la fundamental Tercera Sección y al jefe de Gabinete quilmeño, Guillermo Sanchez Sterli, en tercer lugar.

Pero no todo son números. La forma de encarar las noticias también puede entregar datos para los malintencionados que sospechen de alguna parcialidad del diario de Héctor Magnetto.

A Martín, con un fierro

Más allá de los habituales sesgos punitivistas, en las notas sobre “inseguridad” se puede ver un claro intento de “dejar pegados” a los intendentes opositores y de exculpar a los de Cambiemos.

Así, en las tres notas que se ocupan de hechos de inseguridad en Morón (dos vinculadas al asalto a la casa de Margarita Stolbizer y otra sobre un ex policía “gravemente herido en un intento de entradera”), apenas se menciona a la ciudad de Castelar sin referencias al municipio y, muchísimo menos, a su intendente. Tampoco se puede encontrar el nombre de Martiniano Molina en ningún hecho quilmeño e incluso en la nota “Suspendieron las clases de una escuela después del séptimo robo en tres meses” se omite del titular el dato que sí destaca Perspectiva Sur: “Séptimo robo en la Primaria 64 de Solano, e intento de secuestro de una maestra”. La nota de Clarín concluye: “El reclamo de seguridad en las escuelas se repite en todo el Conurbano. Esta semana, 9 colegios de Lomas de Zamora suspendieron sus clases por los robos”. Hablemos de Lomas, aunque el hecho sea en Quilmes.

Lo contrario sucede con Martín Insaurralde, cuyo apellido figuró en dos titulares (“Un robo frente a su propia casa despertó las dudas de Martín Insaurralde” e “Insaurralde habló de la inseguridad: La gente me putea y tiene razón”) y ha sido objeto de múltiples referencias directas, tales como: “(…) la fatídica lista que reconoce al distrito que gobierna Martín Insaurralde como la zona más caliente y jaqueada por la inseguridad en el GBA”. La mención al intendente se ofrece al lector incluso como dato de color. En una nota sobre los desalojos en La Salada, se describe a un comprador y su circunstancia: “A su alrededor hay basura, dos bolsones de consorcio con los jeans y camperas que pudo comprar, una leyenda sobre la pared que dice ‘Insaurralde vedetonga traidor’.

El mes pasado le había tocado a Magario, como reconoce el propio medio en una nota del día 18: “En mayo, los ojos se habían posado en La Matanza, donde hubo cuatro asesinatos en sólo 13 días, todos en medio de hechos de inseguridad”. Dicho sea de paso, en la provincia de Buenos Aires se registran tres homicidios diarios.

¿Qué gusto tiene la sal?

El operativo sobre la feria La Salada, en Ingeniero Budge, partido Lomas de Zamora, se llevó casi el 10% de los titulares de junio, con 17 notas. Más allá de una brutal estigmatización de la pobreza y de la “venta informal” como recurso de subsistencia, las notas de Clarín buscaron todas las formas posibles para vincular el caso con el kirchnerismo.

La línea favorita fue la de vincular al empresario Jorge Castillo con su “amigo” Guillermo Moreno, sin recordar que Castillo es radical y que pensaba jugar en la interna de Cambiemos. En una de las últimas notas se deja hablar a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich quien afirma “que en la feria se cometían delitos ‘a la vista de todos’, por lo que aseguró que no eran advertidos por el Estado porque ‘había una protección política del más alto nivel’ durante el kirchnerismo”.

Sin embargo, en ningún lado se recuerdan las denuncias de la propia candidata del macrismo en CABA, la diputada Elisa Carrió, que en mayo había presentado una explosivo escrito sobre La Salada ante la Procuración bonaerense, lo que causó el enojo de María Eugenia Vidal que ya no la quiso en su territorio acusándola de romper “el pacto de no hablar mal de su gobierno durante la campaña”.

Además de denunciar la complicidad judicial, Lilita acusaba directamente al intendente Grindetti (ex directivo de dos empresas del Grupo Macri y ex ministro de Hacienda de CABA, además de uno de los primeros involucrados en los Panamá Papers) de conformar la “red delictual” que protege al “mercado ilegal más grande del país” y de sostener a funcionarios corruptos en su gabinete (entre otros el segundo de Diego Kravetz en Seguridad, el ex policía Daniel Villoldo, exonerado por el robo de 200 kilos de cocaína y acusado de gestionar una red de prostíbulos). También cargó contra el ministro de Seguridad provincial Cristian Ritondo, a quien acusó de vínculos non sanctos con otro megaempresario de La Salada, Enrique Antequera, principal administrador de Urkupiña, a quien habría convencido de sumarse a Cambiemos. Adjuntó fotos para probarlo.

Hace pocos días el legislador Gustavo Vera también presentó otra foto donde la misma Carrió posa con Antequera ante la puerta del Concejo Deliberante de Lanús, acompañada por Patricia Bullrich y Margarita Stolbizer.

Está claro que nadie es inocente, salvo para Clarín que sigue mirando con un solo ojo.

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