El PRO fracasó en su intento de aprobar este miércoles en la Cámara de Diputados la ley de Ficha Limpia que le impedía a Cristina Kirchner ser candidata a raíz de su condena por delitos de corrupción. El macrismo quedó a un solo diputado de alcanzar el cuórum y, mientras no haya norma sancionada, la decisión sobre la expresidenta recaerá en la Corte Suprema de Justicia.
El desenlace fue electrizante: el tablero marcaba 128 presentes luego de que un diputado santacruceño José Luis Garrido se sentara en su banca tras amagar con permanecer parado.
La secretaria parlamentaria del PRO, Silvana Giudici, le pidió a Martín Menem una prórroga de 15 minutos argumentando que un diputado de su bloque, el santafesino José Núñez, “estaba llegando”.
Sin embargo, el presidente de la Cámara no concedió el pedido y dio por levantada la sesión argumentando que ya había pasado media hora de tolerancia. Minutos después, el socialista Esteban Paulón ingresó al recinto, pero el debate ya estaba caído.
Cristian Ritondo, jefe del bloque PRO, y Silvia Lospennato, impulsora de la Ficha Limpia, no pudieron ocultar su indignación.
La Libertad Avanza, las dos facciones del radicalismo, la Coalición Cívica y bloques minoritarios como el MID ocuparon sus bancas, pero no alcanzó para el número: la imagen del recinto semivacío confirmó los pronósticos que auguraban un fracaso.
Envalentonada, Lospennato anunció que insistirán con la sesión la semana próxima.