El juez federal Julián Ercolini dispuso este viernes la intervención judicial del Hotel Alto Calafate, perteneciente a la familia Kirchner, y designó veedores en el marco de la causa Hotesur.
Según aseveran fuentes judiciales, Ercolini también decretó la inhibición general de bienes y dictó una medida de no innovar para que no haya cambios en la composición accionaria de las empresas controlantes de los emprendimientos turísticos.
Con respecto al rol de los veedores informantes, según determinó el magistrado, «deberán dirigir su actuación con la finalidad de procurar la fiscalización de las firmas, determinar el estado de los bienes que poseen las empresas en cuestión, y los pormenores de los negocios y actividades que aquellas realicen, vigilar la conservación del activo y cuidar de los bienes que posean no sufran deterioro o menoscabo, comprobar entradas y gastos y toda irregularidad que adviertan en la administración, para lo cual deberá dar cuenta de sus observaciones mensualmente».