De este modo, la Cámara alta se convierte en la Institución estatal con mayor porcentaje de inclusión entre sus empleados duplicando prácticamente el mínimo establecido por la ley.
Previo a su incorporación, los aspirantes fueron capacitados durante un año por la Dirección General de Recursos Humanos demostrando un buen desempeño en las actividades encomendadas, así como también el cumplimiento de todas las obligaciones exigidas por la normativa vigente para proceder con su actual designación.
Asimismo, los empleados con capacidades diferentes forman parte de las distintas áreas y direcciones del Senado al tiempo que reciben, en forma permanente, cursos de distintas especialidades que les brindan nuevas herramientas para contribuir a optimizar su desempeño diario.