La producción de petróleo y gas en Argentina continúa en baja en maya y la tendencia indica que, si a corto plazo los precios internacionales del crudo o las políticas energéticas no sufren modificaciones, el año terminará con niveles similares al del 2016, que resultaron ser los peores registrados en 25 años, apenas por encima de los de 1981.
En el quinto mes del año, se produjeron 2.311.736 metros cúbicos (m3) de petróleo y 3784,9 millones de m3 de gas, con caídas interanuales de 6% y 1,8%, respectivamente. En lo que va de 2017, las cifras son de 11.478.057 m3 de petróleo y 18.361,7 millones de m3 de gas, con bajas de 8,1% y 0,8% en relación al acumulado de 2016.
Los especialistas dicen que el retroceso en petróleo obedece al descenso de los precios internacionales desde mediados de 2014, aunque desde ese momento la producción se contrajo nada más que un 6%.
Para el gas, la cuestión es más difícil de explicar: el Estado destinó en los primeros cinco meses de 2017 $ 14.004 millones a las empresas petroleras para fomentar su desarrollo (en 2016, recién en mayo se empezaron a pagar $ 454 millones) y, si bien el programa viene dando resultados desde 2013, este año no hay buenas noticias.