Milagro Sala fue trasladada de la cárcel en Alto Comedero a una casa en dique La Ciénaga donde comenzó a cumplir la prisión domiciliaria que le dictó la Justicia. La misma está fuertemente rodeada por la Gendarmería Nacional, la cual instalo una estación de monitoreo
Además, la dirigente social tendrá dos tobilleras electrónicas de distintas compañías telefónicas, por si una llega a fallar; y sólo podrá recibir visitas en forma restringida: martes, jueves y sábados, de 7 a 19, no más de cuatro personas a la vez.
A su vez, en la vivienda se colocará un alambrado, cámaras y garitas de seguridad, en donde se colocarán agentes de Gendarmería y policía jujeña.
Previamente, el presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Francisco Eguiguren, cuestionó el nuevo lugar de detención para Milagro Sala, dado que es una propiedad sin los servicios básicos y remarcó que “la prisión domiciliaria debe realizarse en el domicilio donde vive, rodeado de los suyos”.
“Pasar a una persona de una prisión a otro lugar que no es el domicilio, no es prisión domiciliaria. Eso es cambio de una prisión a otra prisión”, firmó Eguiguren quien agregó que “la prisión domiciliaria debe realizarse en el domicilio donde vive, rodeado de los suyos”.
