Mientras una treintena de escuelas secundarias continúan tomadas en repudio a la reforma educativa que impulsa el Ministerio de Educación de la Ciudad, desde el gobierno porteño responsabilizan a sectores vinculados al kirchnerismo por la promoción y apoyo de este tipo de medidas de fuerza. La ministra Soledad Acuña acusó a los partidos de hacer “una política berreta” con el conflicto educativo de cara a las elecciones de octubre.
Este martes la ministra Acuña denunció periodísticamente que el kirchernismo y el Frente de Izquierda se encuentran detrás de las tomas de colegios que se multiplicaron en las últimas semanas, en rechazo a una reforma educativa que propone que durante el quinto año los alumnos comiencen a hacer pasantías en empresas. La ministra defendió la propuesta de reforma, explicando: “No lo sacamos de un modelo de otro país ni la agarramos de un libro diseñado en un escritorio. Hace un año y medio que lo venimos trabajando con los rectores de las escuelas secundarias, con los supervisores del sistema educativo, con los especialistas del Ministerio; yo personalmente recibí a los centros de estudiantes”.
“Acá hay demasiados actores políticos y partidarios que están tomando partido de esto. El FIT, el Frente para la Victoria y algunos sindicatos docentes están detrás de las tomas”, afirmó la ministra. Luego añadió que estos partidos políticos no sólo promocionan políticamente el recurso de las tomas de colegios sino que hasta garantizan el apoyo logístico para sostener la permanencia de los estudiantes en los establecimientos tomados: “Llevan la comida, los parlantes, hasta los grupos de música, y acompañan a los alumnos en las manifestaciones”.
En declaraciones a Radio La Red, la ministra cuestionó a centros de estudiantes “con filiación partidaria” de aprovecharse de “espacio más sagrado, que todos deberíamos cuidar, que es la escuela y el espacio de la educación para hacer una política berreta de cara a las elecciones de octubre”.
Por último, reiteró que su cartera se encuentra abierta al diálogo, siempre que se levanten las tomas. Y concluyó: “La política es algo mucho más elevado, que tiene que ver con la administración del diálogo y esto claramente desprestigia la figura de los políticos, de los docentes, y de los centros de estudiantes”.