Un estudio privado alerta sobre el severo impacto negativo que tiene la apertura indiscriminada de la importación de alimentos sobre los pequeños productores locales. Se ha incrementado notablemente la importación de cerdo, cebollas y quesos y comenzaron a ingresar a nuestro país productos como manteca, batata, zanahorias y naranjas.
El segundo Informe sobre la Economía Popular del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO) analiza la dinámica de la importación de alimentos en lo que va de este año, en comparación con el mismo período de los años 2015 y 2016, y sus conclusiones desmienten que la avalancha importadora haya logrado que algún producto local baje de precio, tal como afirmaban que sucedería los defensores de la apertura.
El estudio señala que “la importación de estos productos afecta de manera directa a los productores locales que se ven desplazados por esta nueva competencia, y al conjunto de la población ya que se trata de utilizar divisas para importar alimentos que se producen en nuestro país”.
En 2015 se utilizaron 282 millones de dólares para la importación de alimentos, mientras que este año ese monto se incrementó en un 34%, llegando a 377 millones. El promedio de crecimiento de las importaciones para el período 2016/2017 es de 23%, destacándose el ingreso de leche y productos lácteos (175% de aumento).
Respecto de los alimentos de origen vegetal el estudio confirma un incremento de 629 veces en la cantidad importada en comparación con 2015. Esto es particularmente significativo ya que la producción de hortalizas y legumbres sin elaborar absorbe más del 36% de la mano de obra del sector de producción primaria, sin contar el número de trabajadores en el resto de la cadena de valor.
“La actividad hortícola en comparación con el sector agropecuario en su totalidad, demanda 30 veces más mano de obra, 20 veces más uso de insumos y 15 veces más inversión en maquinaria y equipos por unidad de superficie”, añade el documento, para contextualizar las consecuencias de la apertura sobre los pequeños productores.