Farmacéuticos bonaerenses: Que la Corte rechace ley «a medida» de Quintana y Farmacity

El Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires impulsó este jueves un abrazo simbólico al edificio de la Corte Suprema de Justicia para rechazar el desembarco bonaerense de la cadena Farmacity, vinculada directamente a Mario Quinana, vicejefe de Gabinete de la Nación.

Aprovechando el Día del Farmacéutico, profesionales del área se concentraron ayer frente a la Corte Suprema para plantear una defensa de las leyes vigentes y de los diversos fallos en vigor que prohíben la instalación de la cadena de farmacias en el territorio de la provincia de Buenos Aires. Se alerta al máximo tribunal contra una posible permeabilidad a lo que definen como una ley “hecha a medida” para favorecer al dueño de Farmacity y vicejefe de Gabinete, Mario Quintana.

En la actualidad la ley vigente en provincia marca que en provincia puede haber una farmacia cada 300 metros solamente y, sobre todo, lo que es el punto más conflictivo para la cadena de Quintana, prohíbe que se vendan medicamentos junto con alimentos o mercaderías de otros rubros. La ley 10.606 establece en su primer artículo: “Farmacia es un servicio de utilidad pública para la dispensación de los productos destinados al arte de curar, de cualquier origen y naturaleza, así como la preparación de fórmulas magistrales y oficinales, material aséptico, inyectables, productos cosméticos o cualquier otra forma farmacéutica con destino a ser usadas en seres humanos”.

El tercer artículo de la ley considera a las farmacias como “una extensión del sistema de salud” por lo que plantea que deben estar “racionalmente” distribuidas en el territorio provincial, “a fin de asegurar la atención y calidad de su servicio”. De aquí la exigencia de que haya una cada 6 mil habitantes como mínimo y la restricción de que deben ubicarse a lo sumo una a 300 metros de la otra. Es decir, en tanto servicios de utilidad pública y extensiones del sistema de salud, no deben ser confundidas con kioscos o proveedurías, dispuestas a vender cualquier tipo de productos para maximizar sus ganancias, lo que ha definido la lógica de la cadena en cuestión.

La movilización le exigió a la Corte Suprema que respalde los fallos sucesivos de la justicia bonaerense que vienen negando a Farmacity la autorización para operar en su territorio: “Una decisión contraria afectaría gravemente el modelo sanitario de nuestra provincia y cambiaría la norma que regula la cantidad de farmacias por habitante y la distancia de 300 metros que debe existir entre cada farmacia en toda la provincia”.

La cadena farmacéutica más importante del país viene reclamando desde 2012 el derecho a operar en provincia. En ese momento el presidente de la compañía era Mario Quintana y uno de los actuales integrantes de la Corte, Carlos Rosenkrantz, tuvo entre los clientes de su estudio a la empresa. A estas preocupaciones se suma el hecho de que la Corte haya resuelto tratar el caso en vez de rechazarlo in limine. Por eso el documento que se leyó frente a la Corte plantea: “Confiamos en los cuatro jueces de la corte, el Colegio tuvo que recusar a Carlos Roszenkratz”.

Desde el Colegio de Farmacéuticos se declararon en estado de alerta y anticiparon que continuarán reclamando una audiencia con la gobernadora María Eugenia Vidal. “Las leyes se discuten en el parlamento, en la legislatura, solamente a Mario Quintana se le pude ocurrir venir a discutir una ley en el poder judicial y querer hacer una ley a su medida”, concluyeron.

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