La decisión del Gobierno de establecer, en una próxima reforma tributaria, un impuesto interno del 10% al consumo del vino y del 17% al consumo de bebidas espumantes y de gaseosas generó malestar en varios gobernadores, que pidieron modificaciones para acompañar la iniciativa oficial.
Con el objetivo de realizar concesiones para obtener la ayuda parlamentaria necesaria para que la reforma se apruebe en el Congreso, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, tendrá una reunión con el gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo este miércoles. Según fuentes oficiales, no existirán cambios en los tributos planificados por el Gobierno hasta que no se dialogue con los mandatarios provinciales y con referentes de los sectores.
También pidió cambios el jefe de administración de Salta, Juan Manuel Urtubey, ya que considera que la vitivinicultura «está al límite de su rentabilidad» y «se está mandando una señal muy negativa» al justificar el incremento del impuesto al vino en función de que haría mal a la salud.
En tanto que Rosana Bertone, mandataria de Tierra del Fuego, explicó que «la eliminación de los impuestos internos a televisores, monitores, celulares y otros productos similares» complicaría la economía local y solicitó una audiencia con el presidente Mauricio Macri “para abordar la situación de la industria y el empleo en mi Provincia que se vería gravemente afectada de prosperar el proyecto de ley que el Ministro de Hacienda Nicolás Dujovne».