Los datos que brindó el INDEC acerca de la inflación de noviembre determinaron que el gremio La Bancaria pueda utilizar la cláusula gatillo que estableció al momento de firmar paritarias. El sindicato que conduce Sergio Palazzo es el primero en hacer uso de la mencionada estipulación, que también poseen Comercio, la UOCRA y los estatales de UPCN.
Según la mencionada cláusula, si el aumento de precios superaba el 19,5% se haría un ajuste en igual medida en los sueldos de los empleados bancarios por convenio colectivo. Además, cualquier adicional deberá impactar de manera retroactiva una vez finalizada, el 31 de diciembre, la vigencia del acuerdo salarial.
También la disposición determina que toda suba inflacionaria de noviembre y diciembre (menos la décima de diferencia) se sumará para el pago de los salarios de ambos meses. Y al término de la vigencia del convenio se deberá aplicar la retroactividad de esos ajustes como si hubiesen tenido impacto desde el 1 de enero. Si bien los representantes de los bancos especularon con pagar los aumentos en cuotas, desde el gremio descartaron totalmente de plano esa opción.