Según un reciente informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda (UNDAV), el precio de los medicamentos se duplicó en dos años, con un incremento que dobla el de la inflación, mientras que las prepagas sufrieron un incremento de casi el 85%.
El estudio de la Universidad de Avellaneda midió los aumentos de una canasta de 123 productos farmacéuticos de distintas marcas y características, constatando que desde noviembre de 2015 hasta el mismo mes de este año los fármacos relevados tuvieron aumentos promedio de 102%, lo que implica una variación nominal “muy superior al incremento en el nivel general de precios”. La inflación oficial de 2016 fue de 36% y la de este año probablemente cierre en torno al 22%, lo que totaliza 58%.
Entre los medicamentos relevados, hay algunos que sufrieron aumentos aún mayores. A la cabeza de esta lista figura los fármacos para el tratamiento de tiroides (183%), broncodilatadores (157%), antidepresivos (154%) y antiespasmódicos (134%).
Por esto, el estudio concluye señalando que, teniendo en cuenta que se trata de productos con una demanda inelásatica (su consumo no se modifica demasiado por los aumentos ya que no pueden ser reemplazados por otros productos), “la suba de precios en bienes y servicios relacionados con la salud no se detiene y que el incremento de los gastos en salud presiona el presupuesto familiar, al ocupar una porción cada vez mayor del total de ingresos”.
La UNDAV también constata un aumento del 84,4% en las cuotas de las prepagas durante el período analizado: “En 2017 se registraron subas en cuatro oportunidades, además de un próximo incremento autorizado para diciembre del 6%. Así, los incrementos señalados fueron del 6% en febrero, 6% en julio, 5% en agosto y 5% en septiembre. De ese modo, la suba para todo el año será del 31,3%, entre seis y siete puntos porcentuales más que la inflación que se espera para el consolidado 2017”.
Por este motivo, muchos usuarios han decidido abandonar la medicina prepaga y volver al sistema de salud pública, pero allí el panorama actual es de sobrecarga, falta de insumos y demoras excesivas en los turnos, precisamente por la multiplicación de la demanda derivada de la cantidad de gente que ya no ha podido hacer frente a las subas generalizadas en los diversos rubros vinculados con la salud.