Patricia Bullrich insiste con que los mapuche dispararon contra el grupo Albatros

La ministra de Seguridad Patricia Bullrich evitó realizar declaraciones a la prensa sobre los hechos que este sábado terminaron con la muerte del joven mapuche Rafael Nahuel, de 22 años, luego de recibir disparos de ametralladora por parte del grupo Albatros, dependiente de la prefectura, que estaba realizando un operativo de búsqueda de prófugos en la zona del lago Mascardi, producto de un desalojo de tierras realizado el jueves anterior. Pero en un comunicado afirmó que los efectivos fueron atacados con armas de fuego y que esta «metodología de violencia armada, inadmisible con la democracia» justifica el accionar de los efectivos de Prefectura. También la vicepresidenta Gabriela Michetti sostuvo la misma versión y añadió que ante las versiones contradictorias sobre los hechos “el beneficio de la duda siempre lo tiene que tener la fuerza de seguridad”.

Desde el Ministerio de Seguridad sólo se difundió un comunicado con la firma de la ministra, que fija la versión oficial de los hechos, basada en el relato de los efectivos intervinientes. El texto plantea que el día sábado “un equipo de 4 efectivos de la Agrupación Albatros de la Prefectura Naval Argentina, cumpliendo con la orden judicial del juez federal Gustavo Villanueva, continuó con rastrillajes en la zona de Villa Mascardi con el objeto de recabar información e identificar a las personas prófugas luego del desalojo realizado el día jueves sobre los terrenos tomados por el RAM”.

Luego detallan que a unos 400 metros de la Ruta Nacional Nº 40 se detectaron más de 10 barricadas de madera y tierra, tras una de las cuales se escondía un grupo de entre 15 y 20 personas, algunos encapuchados, con máscaras de gas y portando lanzas y armas blancas. “En ese momento, dos de los Albatros quedaron en estado de alerta, escondidos, mientras que los otros dos bajaron hasta una antena, 150 metros abajo, para comunicarse con dos efectivos que se encontraban a 300 metros de la Ruta 40”, continúa el reporte oficial que luego señala que el grupo mapuche “comenzó una agresión contra los Albatros con piedras, boleadoras y lanzas. Uno de los efectivos, cumpliendo con las normas legales y de uso racional de la fuerza, repelió el ataque con un arma no letal con munición no letal de pintura con motivo de hacer cesar la actitud violenta del grupo en cuestión y de hacerlos retroceder”.

El comunicado continúa: “Inmediatamente se escucharon gritos por parte del grupo de encapuchados, que decían «los vamos a matar, son pocos, son cuatro” y, acto seguido, los efectivos escucharon fuertes estampidos en dirección a su posición y observaron a dos o más personas portando armas de fuego que, por el sonido y el efecto de las efracciones, daban cuenta de ser de grueso calibre. Además, se dieron cuenta del calibre de las balas porque arrancaron ramas gruesas de cuajo”. Y agrega: “A continuación, el grupo de personas comenzó a avanzar utilizando movimientos tácticos militares y adoptando una formación de emboscada envolvente sobre los cuatro efectivos, lo que demostraba la preparación militarizada del grupo, que sumada a las máscaras de gas, daban la impresión de un grupo preparado para un evento violento”.

La versión de los efectivos militares luego justifica la utilización de armas de fuego: “Uno de los efectivos, al ver que la patrulla se encontraba superada en número, intentó comunicarse con la base para informar sobre la situación, comunicando que se encontraban superados en número y solicitando apoyo y autorización para hacer uso de sus armas de fuego para salir del rodeo. Allí, siguiendo con el uso progresivo de armas y al no recibir respuesta de la base, producto de la mala señal de la zona, usaron una granada de aturdimiento flash bang. Frente a la situación y frente a los disparos de armas de fuego por parte del grupo violento, inmediatamente comenzaron a replegarse hacia abajo, cubriéndose con disparos de fuego intimidatorios siempre en dirección hacia los árboles y no en dirección hacia los atacantes, ya que no se podía visualizar más a aquellos hombres que se encontraban disparando con armas de fuego”.

El comunicado sostiene que los Albatros se enteraron luego de que sus disparos habían dejado heridos de gravedad: “Posteriormente, se tomó conocimiento sobre la existencia de personas heridas, una de ellas de gravedad. A las 18.00 horas aproximadamente, desde la ladera de la montaña y en la zona próxima al puesto de la Prefectura Naval, descendieron dos personas con una tercera que estaba herida”. El herido era Rafael Nahuel, quien luego fallecería, y los acompañantes Fausto Jones Huala y Alejandro González, que quedaron detenidos.

El texto concluye: “El Ministerio de Seguridad, a través de la Prefectura Naval, bajo las órdenes operativas de la Secretaría de Seguridad de la Nación, lamenta lo sucedido pero considera que, en esta oportunidad, no se trató de un grupo de protesta o de reivindicación sino de una metodología de violencia armada, inadmisible con la democracia y el Estado de Derecho”.

En el mismo sentido se pronunció en horas del domingo la vicepresidenta Gabriela Michetti en entrevista con Luis Majul, afirmando que los Albatros fueron atacados “por un grupo muy violento que yo no diría que están vinculados a una comunidad mapuche” que son quienes “generan disturbios en el sur, cortan rutas y se meten en tierras que no son de ellos”. Michettí afirma que los mapuche “siguieron atacando” pese a los intentos disuasivos de los militares “y ahí aparece el episodio de la muerte”. Ante las versiones contradictorias sobre los hechos, la vicepresidenta concluyó: “El beneficio de la duda siempre lo tiene que tener la fuerza de seguridad”.

Scroll al inicio