Luego de irrumpir en la sesión de la Legislatura de la provincia de Buenos Aires en la que se trataba la reforma previsional del Bapro, denunciando represión de la policía a los manifestantes alrededor del Parlamento, el intendente de Ensenada Mario Secco expresó que «Vidal me quiere preso».
«No hay dudas que lo mío es una persecución política. La Gobernadora mandó a armarme una causa. Quiere meter preso a un intendente. Ya no se puede creer en la justicia y no hay estado de derecho», manifestó Secco en declaraciones a Radio 10.
En este sentido, advirtió que esta situación es para “mandarles un claro mensaje a los intendentes peronistas”. “La gobernadora dijo que entré a la Cámara con barrabravas, pero no había ninguno. Hay una persecución contra un intendente que se le para de manos», apuntó.
Legisladores oficialistas señalaron que el jefe comunal tuvo «un accionar antidemocrático» y el presidente de la Cámara baja, Manuel Mosca, lo denunció por «intimidación pública». Assimismo, el fiscal penal de La Plata, Marcelo Romero, lo imputó.
«Los diputados me invitaron a denunciar lo que estaba pasando afuera. Estoy más limpio que las paredes que tiene este palacio. La gobernadora no me puede disciplinar. Lo mío es ideológico y no de vende patria», desafió el intendente. «Mostré las bombas y las balas que nos tiraron y por eso el presidente de la cámara me inicia una denuncia», agregó.
«La gobernadora dice que fui a defender las leyes de privilegio; ese día no se votaban las leyes de privilegio. Es una burra», insistió Secco. «Fue el día de los gases lacrimógenos y las balas de goma. Los militantes se pusieron adelante mío cuando empezó la balacera. Debe ser el único país en el que agarran a balazos a un intendente que está sacándose fotos», completó.