Más allá de que finalmente el Gobierno nacional pudo imponer íntegro su paquete de reformas, desde la previsional hasta la fiscal, pasando por la tributaria y el Presupuesto 2018, lo cierto es que los últimos 10 días probablemente hayan sido de los más difíciles de los dos años de mandato de Mauricio Macri. Y eso se hizo sentir en las reacciones con las que el Poder Ejecutivo intentó lidiar con la crisis parlamentaria y callejera que produjo el rechazo a la reforma jubilatoria, intento de DNU incluído, y en los posteriores reproches a los gobernadores que no lograron disciplinar a sus diputados para que dieran quórum en la fallida sesión del pasado jueves 14.
Según publica hoy Marcelo Bonelli en Clarín, luego de que se suspendiera la sesión del jueves pasado de la Cámara de Diputados por un quórum discutible y por los incidentes represivos que estaba protagonizando la Gendarmería en las afueras del Congreso la reacción del presidente Macri estuvo muy alejada de la calma con la que afrontó la conferencia de prensa de este martes 26, luego de la aprobación de la reforma el día anterior. Según Bonelli hubo furia presidencial y recriminación directa a los gobernadores a los que les recriminó que se hubiesen borrado en el día clave. “Ustedes fallaron, ustedes me traicionaron”, les gritó y, según el periodista, “no ahorró tampoco en duros insultos de cancha para algunos”. Uno de los blancos más claros de la indignación presidencial fue el gobernador mendocino Sergio Uñac, que no le atendió el teléfono pero se enteró por otros pares de los insultos presidenciales.
La furia deMacri buscó resolver el problema de la falta de disciplina de los diputados que deberían haber respondido a sus gobernadores por la expeditiva vía de un Decreto de Necesidad y Urgencia. Durante la tarde del jueves 14 se elaboró el DNU y se convocó al gabinete de urgencia para firmarlo en una inédita decisión de Gobierno (el único que no llegó fue el ministro Juan José Aranguren). Estaba todo listo incluso para grabar un video a ser emitido por la Televisión Pública en el que Macri explicaría a la población la decisión de pasar por encima de un Parlamento rebelde que no estuvo dispuesto a responder a sus decisiones en tiempo y forma.
A última hora de la tarde se supo que el Gobierno había optado por cajonear la iniciativa del decreto y mediáticamente se atribuyó parte de la decisión a un tuit de la diputada Elisa Carrió, que planteó que la Coalición Cívica/ARI se opondría a un DNU sobre el tema jubilatorio por considerarlo inconstitucional. Sin embargo, Bonelli agrega que además de la acción en redes de Carrió existió otro elemento de peso para descartar esa vía. Macri habría llamado al presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Ricardo Lorenzetti para consultar directamente por la viabilidad jurídica de la medida y éste le habría dicho: “No hay forma de defender jurídicamente un DNU en el tema de los jubilados”.