Schiaretti tuvo que ratificar la cláusula gatillo y se desalinea de la Casa Rosada

El gobernador de Córdoba, Juan Carlos Schiaretti, fue el primer mandatario provincial que cerró paritarias en un 11% para los empleados públicos, en línea con los deseos de la Casa Rosada.

Sin embargo, tras los cambios en la meta inflacionaria para 2018 que estableció el Gobierno, del orden del 15%, el justicialista tuvo que establecer una cláusula gatillo. «En Córdoba los aumentos van a ser con cláusula gatillo para que los empleados públicos no pierdan poder adquisitivo en relación a la inflación, que es lo razonable», expresó Schiaretti en conversación con Cadena 3.

Las palabras del jefe de administración de Córdoba no cayeron bien en el Gobierno, que intenta eliminar las cláusulas gatillo como bien lo expresó el ministro del Interior, Rogelio Frigerio en declaraciones periodísticas. El funcionario recalcó que el objetivo inflacionario de 15% fijado en diciembre por el gabinete económico para 2018 será cumplido y que, por lo tanto, no sería necesario que las paritarias que comienzan a discutirse en estos primeros meses del año incorporen el compromiso de revisión de los aumentos salariales pactados si la inflación superara lo previsto.

Mientras la Casa Rosada pergeña un plan de jubilaciones anticipadas de trabajadores del Estado, que sería lanzado la semana entrante, Schiaretti estableció al respecto: «Poner en marcha jubilaciones anticipadas lo único que haría sería aumentar el déficit de la Caja de Jubilaciones».

Y dejó en claro que no lanzará retiros anticipados. En cuanto a retiros voluntarios, indicó que es una posibilidad que se incluyó en el Pacto Fiscal firmado en noviembre entre 23 provincias y el gobierno nacional, pero aclaró que no los costeará la administración federal, sino que otorgará créditos a las provincias que quieran implementar esa determinación.

 

Scroll al inicio