Luego de que el presidente Mauricio Macri criticara a los diputados nacionales por canjear los pasajes no utilizados por efectivo, una investigación periodística recordó que él mismo, cuando ocupó una banca en la Cámara baja, actuó exactamente de la misma manera que hoy cuestiona.
A pocos días de que se develara el escándalo del canje de pasajes no utilizados por dinero en efectivo en la Cámara de Diputados, con un ranking encabezado por tres años consecutivos por la diputada oficialista Elisa Carrió, Macri se sumó a las críticas: “Si los diputados creen que su salario no es suficiente, no está bien. Que planteen un aumento, pero que no compensen con los pasajes”. Macri asumió como diputado nacional por el PRO en diciembre de 2005 para pedir licencia en marzo de 2007 para dedicarse a la campaña electoral por la Ciudad, siendo reemplazado por Julián Obiglio, que continuó con la práctica del canje de pasajes por efectivo.
Más allá de la inmediata respuesta de su aliada Lilita (quien afirmó que Macri no sabe lo que es ser “decente” y tener que pagarse los pasajes de su bolsillo, aunque luego se corrigió, aclarando que había querido decir “austero”), en estos días una investigación del portal La Letra P reveló que durante los 16 meses que duró su mandato como diputado nacional (entre diciembre de 2005 y marzo de 2007), Macri canjeó por efectivo 283 de los 287 pasajes aéreos que le correspondieron. Los únicos cuatro que utilizó fueron durante enero de 2006, presumiblemente para unas vacaciones, ya que en esas fechas el Congreso de la Nación no está en funciones.
Actualizando los valores de la ticketera de pasajes áeros al día de hoy, el canje por efectivo de Macri superaría los 380 mil pesos (sin contar los pasajes terrestres, de los que no se pudo conseguir el detalle, aunque fuentes parlamentarias aseguran que tampoco fueron utilizados por el entonces diputado).
También se detalló que durante el único año completo en que ocupó una banda de diputado (2006), Macri apenas participó en 44 de las 321 votaciones de la Cámara. Probablemente sus responsabilidades como presidente de Boca le insumían demasiado tiempo. Puede que haya podido sostener tan trepidante ritmo de actividades gracias a un descanso bien merecido, luego de decidir renunciar al canje por efectivo de 4 aéreos, que utilizó en el mes de enero, antes de iniciar su actividad legislativa en con las extraordinarias de febrero de ese año.
El polémico mecanismo del canje de pasajes pasó a ser mucho más redituable durante la gestión Cambiemos, ya que en junio de 2017, el presidente de la Cámara Emilio Monzó duplicó el monto de los pasajes, pasando los aéreos de 670 a 1.350 pesos y los terrestres de 295 a 650 pesos promedio. Con esta resolución, el canje mensual aumentó de 19.300 a 40.000 pesos.