En medio de un escándalo, el oficialismo aprobó la incineración de basura

Los diputados del oficialismo de la Ciudad aprobaron modificaciones a la Ley de Basura Cero que permiten la termovalorización de residuos. La sesión estuvo teñida de tensión y escándalo por múltiples protestas en el recinto por parte de organizaciones dedicadas al cuidado del medio ambiente, asociaciones de vecinos, cartoneros y recolectores de desechos.

Los reclamos fueron tales que obligaron al presidente del Parlamento, Diego Santilli, a llamar a un cuarto intermedio. Luego, sin la presencia de los legisladores de Unidad Ciudadana, el FIT y Ayl, se aprobó la normativa sin inconvenientes. Esta iniciativa de Vamos Juntos, que contó con 36 votos positivos y 22 negativos, planea importar de Europa hornos de avanzada tecnología para aplicar el sistema denominado «termovalorización».

«Es necesaria la implementación de nuevas tecnologías para mejorar la eficiencia en la gestión de residuos, entre ellas, la valorización energética», sostuvo el dictamen conjunto que firmaron en mayoría los legisladores oficialistas, en consonancia con los fundamentos de la Jefatura de Gabinete.

La termovalorización consiste en la oxidación total de los residuos a altas temperaturas, en hornos específicos, que reducen en un 90 por ciento el volumen de los desechos y cuyas cenizas pueden ser reutilizadas en la industria de la construcción. La tecnología deberá cumplir los estándares de eficiencia energética definidos por la Unión Europea. La norma propuesta también establece mecanismos para el control ciudadano de posibles contaminaciones.

A su vez, la norma sancionada garantiza el trabajo de los recuperadores urbanos al prohibir terminantemente el tratamiento térmico de materiales reciclables o aprovechables provenientes del circuito de recolección diferenciada. «La Ciudad fijará un cronograma gradual de recuperación de materiales reciclables y aprovechables provenientes del circuito de recolección diferenciada, cuyas funciones seguirán siendo prestadas por los recuperadores» estipula el nuevo art. 6° por el cual también «se prohíbe el tratamiento térmico de material reciclable o aprovechable». Para el cronograma «se tomará como base la totalidad de los materiales reciclables y aprovechables recuperados, mediante la recolección diferenciada, en el año 2017”.

Mariano Recalde, de Unidad Ciudadana, apuntó a los altos costos que poseen las plantas que tratarán los desperdicios: “con el 1% del presupuesto del proyecto se pueden hacer 40 centros de reciclado para toda la basura de la Ciudad, y con el 99% restante, 2.800 escuelas para resolver el problema de vacantes, 4.500 departamentos similares a los de la Villa Olímpica para solucionar el problema habitacional o 35 kilómetros de subte».

Recalde lamentó la falta de autocrítica del oficialismo por “los 10 años de fracaso en el cumplimiento de las metas de la ley Basura Cero que fue ejemplo para todo el mundo y un orgullo para los porteños.” El legislador señaló que «ayer nos enteramos de lo que podemos denominar ‘Basura Gate’, una bochornosa campaña de manipulación y compra de voluntades a través de la pauta oficial. Y ni así pudieron lograr que alguien argumente a favor».

Por su parte, Patricio del Corro, diputado de la Ciudad del PTS en el Frente de Izquierda, afirmó: «Lo que se viene es un negociado con empresas de incineración, que atenta directamente contra la salud de los vecinos. Quiero señalar a todos los diputados que votaron este gran negociado junto al oficialismo: fueron quienes pertenecen a la Coalición Cívica y Sergio Abrevaya del partido de Stolbizer. Que se sepa porque, como denuncian las organizaciones ambientalistas, ’Quemar basura mata’ y además deja sin trabajo a miles». Para finalizar, agregó que «entre los impactos nocivos relevados priman distintos tipos de cáncer, malformaciones congénitas de recién nacidos, daños en el ADN y enfermedades respiratorias».

Scroll al inicio