Luego de los anuncios de suba de tasa y recortes del gasto público anunciados por el Gobierno, la calificadora Fitch bajó el panorama de la deuda Argentina de “positiva” a “estable”; mientras que mantuvo en “B” la calificación para el país.
Un cable de la agencia Reuter, destacada que “el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, explicó en una conferencia de prensa que el Gobierno ya preveía cerrar el año con un déficit inferior al 3,2 por ciento, pero que oficializó la menor cifra para generar certidumbre”.
“De los 0,5 puntos de reducción en la meta del déficit, un tercio viene dado por mayores recursos, porque la recaudación está evolucionando mejor (…) y los otros dos tercios es porque vamos a generar ahorros”, señaló Dujovne.
Desde marzo, la autoridad monetaria ha realizado fuertes ventas de dólares de sus reservas al mercado, pero no ha logrado evitar una profunda depreciación del peso, que el jueves cerró en un mínimo histórico.
El Banco Central vendió más de 7.700 millones de dólares desde el inicio de marzo. Las reservas totalizaron el jueves 56.144 millones de dólares, frente a los 61.726 millones de dólares de fin de marzo. En un país con una elevada inflación, la gran preocupación del Gobierno es que el alza del dólar se traslade a los precios locales y genere más desajustes en la economía y protestas de una población que ya ha sufrido fuertes alzas en las tarifas de servicios públicos.
Pese a la devaluación del peso, el ministro de Hacienda mantuvo la pauta oficial de inflación prevista para 2018 en el 15 por ciento.