El debate sobre el aborto llegaría al recinto de Diputados el 13 de junio

Mientras los martes y jueves continúan desfilando por el Congreso especialistas que intervienen ante el plenario de comisiones de la Cámara de Diputados a favor o en contra de los proyectos de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), desde el oficialismo estiman que la discusión podría abordarse en el recinto a mediados del mes de junio.

Daniel Lipovetzky, diputado del PRO y presidente de la Comisión de Legislación Penal y coordinador habitual de los debates en el plenario de comisiones, estima que las exposiciones de los especialistas terminarían el 31 de este mes y el proyecto podría llegar al recinto el 13 del mes próximo, en coincidencia con el inicio del Mundial de Rusia 2018. Este cronograma fue ratificado por los diputados que integran el plenario de comisiones, por el que hasta al fin de la tanda de argumentaciones de los especialistas habrán pasado más de mil ponentes. A esta altura del debate, ya con cientos de expositores, algunos de cuyos planteos a favor o en contra de la despenalización del aborto han cobrado gran repercusión mediática y contribuido a instalar el tema en la sociedad argentina, todavía quedan agendadas más de 400 intervenciones. “La idea es dictaminar a la semana siguiente de terminar con las exposiciones y después ir al recinto”, anticipó Lipovetzky.

Las intervenciones comenzaron el pasado 10 de abril y rápidamente se decidió que con un solo día de exposiciones por semana el debate se extendería mucho más allá de lo previsto, por lo que se decidió que las jornadas de exposición sean los martes y jueves de 10 a 13 y de 15 a 18. Durante la marcha también se definió modificar el esquema inicial de ponencias a favor por la mañana y argumentaciones en contra por la tarde, optando por intercalarlas en los turnos matutino y vespertino.

Pero ante la lista de 400 expositores aún pendientes se evalúa la posibilidad de sumar otra jornada, hacer un solo turno más extenso sin descanso al mediodía o, finalmente, recortar la lista de ponentes para poder cumplir con los plazos previstos. Uno de los condicionantes para tratar de terminar antes del próximo 13 de junio tiene que ver sobre todo con que el debut argentino en el Mundial de Rusia se producirá apenas tres días después -el sábado 16, ante Islandia- y se buscó evitar la superposición. La diputada del Frente Renovador Cecilia Moreau explicó al respecto: “No sea cosa que después empiecen con que no se pueden hacer las audiencias porque juega Argentina”.

Más allá de las intenciones de legisladores como Lipovetzky o la radical Alejandra Martínez, presidenta de la Comisión de Familia y Niñez (quien también sostuvo que “la idea es que se pueda debatir en una sesión el 13 de junio”), lo cierto es que la agenda no está fijada más allá de un consenso informal entre los bloques para abordar el tratamiento en el recinto en esa fecha y en ciertos sectores existe el temor de que una postergación tenga como resultado que la pasión mundialista acabe enfriando un debate histórico que ha logrado llegar por primera vez al Congreso de la Nación, luego de años de presentaciones infructuosas de la Campaña por el Derecho al Aborto Libre, Seguro y Gratuito.

Después de siete intentos previos, por primera vez este año el proyecto presentado por la Campaña logró avanzar en el debate parlamentario. Y diversos sectores impulsores de la iniciativa son conscientes de la importancia que tendría la obtención de una media sanción en la Cámara de Diputados, aún siendo conscientes de la mayor dificultad que presentará el debate en el Senado, más tradicionalmente vinculado a sectores conservadores de las provincias. También es necesario tener en cuenta que si bien el presidente Mauricio Macri habilitó el debate, dio «libertad de conciencia» a los legisladores de Cambiemos y se comprometió a no vetar el proyecto de ser aprobado en el Congreso, lo cierto es que la posición de los máximos referentes del oficialismo es decididamente contraria. El propio Macri manifestó reiteradamente su posición «pro-vida» y la gobernadora María Eugenia Vidal en 2016 anuló la adhesión de la Provincia de Buenos Aires al protocolo para la atención de abortos no punibles para luego explicituar su postura afirmando que no cree «que las mujeres, por ocupar cargos públicos, estemos obligadas a promover la despenalización del aborto por el solo hecho de ser mujeres”. Desde una posición claramente vinculada al discurso de la Iglesia Católica, también la diputada Elisa Carrió manifestó en múltiples oportunidades su oposición al proyecto.

Hasta el momento el debate ha logrado no sólo la instalación del tema en la sociedad a niveles impensados hasta hace algunos años, sino también que incluso muchos opositores a los proyectos previos cambien de posición y al menos reconozcan la necesidad de avanzar en una despenalización del aborto, en tanto que fenómeno que sigue produciéndose más allá de la prohibición formal, sólo que en condiciones mucho más riesgosas y sin control para los cientos de mujeres que anualmente deciden interrumpir sus embarazos.

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