Lanzado junto con Sergio Palazzo a la conducción de la CGT, Pablo Moyano aseguró que “por más ataques, denuncias, allanamientos, nosotros vamos a seguir insistiendo en reclamar el 27% de aumento salarial y rechazar la reforma laboral”.
“Las denuncias son mediáticas, no hay causas, no estamos procesados, lo de meter preso a Hugo Moyano es intentar desviar la atención del fracaso del modelo económico”, insistió.
“Nosotros creemos que la CGT tiene que estar hoy por hoy en la calle junto a los trabajadores, al ataque que están recibiendo los jubilados, los más necesitados. El 22 de Agosto tiene que haber una conducción nueva, con dirigentes que estén a la altura de las circunstancias y no como hoy está la CGT, parada”, sostuvo el camionero.
Sobre su aliado de cara a la conducción de la Central Obrera sostuvo que “con Palazzo tenemos una muy buena relación, él tiene un espacio que es la corriente federal y yo ocupo otro espacio y coincidimos en la necesidad de que el 22 de Agosto tener una CGT que esté fuerte, unida, para seguir peleando, en un solo lugar, en la calle con los trabajadores, que la están pasando muy mal”.
“El 25 de Mayo será la continuidad del 21F, es convocada por las dos centrales de la CTA, por Camioneros, por regionales de la CGT, por la corriente federal de Palazzo y movimientos sociales y distintos sectores de la sociedad, contra todos los ajustes, las tarifas, el FMI, las paritarias del 15%, creo que va a ser una marcha muy importante”, agregó en declaraciones a Radio Cooperativa.
“En los próximos días la Justicia va a dar la razón a la anterior conducción del Partido Justicialista Nacional, encabezada por José Luis Gioja y ahí el Peronismo va a volver a reorganizarse para que el año 2019 seamos una alternativa de Poder y recuperar todo lo que se perdió en estos dos años y medio para los trabajadores y jubilados”, afirmó sobre el futuro del peronismo.
A la vez que consideró que “Hay sectores del Peronismo que son irreconciliables, estamos haciendo un esfuerzo todos los sectores, el Kirchnerismo, Randazzo, Massa, los gobernadores, el movimiento obrero, tratando de dejar de lado las diferencias porque la gente la está pasando muy mal.”
“Si suma, no tendría problema en sentarme a tomar un café con Cristina Fernández de Kirchner y con todos los que pensamos de la misma forma dentro del Peronismo”, ceró.