Luego de haber tenido que recurrir a dos fondos de inversión extranjeros para sortear el megavencimiento de Lebacs del martes pasado, el Banco Central de la República Argentina trata de evitar una crisis similar el próximo 19 de junio, momento en que vencerían otros 658.000 millones de pesos. Para eso, la autoridad monetaria comenzó desde este miércolesa participar en la rueda “swap” del SIOPEL en el ámbito de Mercado Abierto Electrónico (MAE), buscando canjear las letras que vencen en menos de un mes por otras de mayor plazo.
La decisión no implica un cambio normativo, ya que el Central podía operar en esas ruedas, pero se hizo un aviso formal de la decisión a través de un comunicado para informar a los bancos y buscar convencerlos de las ventajas del canje. No hay un volumen total previsto para canjear en el MAE pero la medida apunta a canjear papeles con vencimiento en junio por otros de entre 2 y 5 meses de plazo sin tener que subir las tasas.
Diego Falcone, portfolio manager de Cohen, explicó: “El Central ya trató de descomprimir al primer vencimiento de Lebac el año pasado, antes de las PASO, para no enfrentar un vencimiento grande si les iba mal en las urnas. Pero en ese momento lo hicieron subiendo las tasas largas, algo que a este nivel de tasas por ahí no es muy posible de hacer”. Luego añadió: “De esta manera, puede incentivar a estirar vencimientos sin necesidad de subir las tasas, si ofrecen más papeles de largo plazo por los cortos, lo que les generaría un costo pero les permitiría conseguir su objetivo”.
Para superar la crisis del “supermartes” de vencimiento de Lebacs de la semana pasada, el central tuvo que salir previamente a comprar letras por casi de 60.000 millones en el mercado secundario, bajar el tope de tenencias en dólares que pueden tener los bancos en sus carteras y relajar las normas de encajes (para que los bancos puedan usar el dinero que inmovilizan al 0% para tomar letras al 40% anual). Finalmente se logró renovar el 100% de los vencimientos de Lebac por $ 615.877 millones en la licitación mensual con una tasa de rendimiento para el plazo más corto de 40%, lo que, según el Central, implicó un test de confianza del mercado.
En el encuentro de AIEF, Federico Sturzenegger explicó respecto de la actuación del Central: “Quizás que exista tanta cantidad de Lebac en corto tenga sea producto de que en abril dijimos que si en mayo no bajaba la inflación íbamos a subir la tasa, cosa que pasó. Eso incentivó a muchos actores a irse a corto plazo y no tener la pérdida de capital de una Lebac más larga. Eso nos concentró los vencimientos”. En cuanto al swap que ahora propone el Central añadió: “Se va a ir reperfilando el tema del corto y largo, ya que ante un escenario de tasas que van eventualmente a bajar a futuro más que a subir, es natural que se elija ir a plazos más largos”.
En la ronda del miércoles, el swap se ofrecía a los mismos precios en que cotizan las Lebac en el mercado secundario, por lo que los bancos no tuvieron muchos incentivos para canjear y se operaron apenas 650 millones de pesos (sobre todo entre privados). El BCRA también estiró vencimientos al recomprar $ 6000 millones del más corto y colocar $ 3000 millones a plazos más largos.