Lipovetzky defendió la despenalización: «No se trata de salvar dos vidas sino miles»

La presentación del proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo quedó a cargo del diputado del PRO Daniel Lipovetzky que presidió los plenarios de comisiones que durante dos meses y medio escucharon a cientos de expositores a favor o en contra de la despenalización del aborto. El diputado abrió la crucial sesión con una clara defensa del derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo y con una condena al statu quo actual que condena a miles a la muerte por abortos clandestinos e inseguros.

Poco después de las 11.30 de la mañana, Lipovetzky comenzó su intervención destacando que se trata de un “día histórico porque por primera vez se va a tratar un proyecto de despenalización y legalización en este recinto”. Luego destacó que esto se logró “gracias a la lucha de miles de mujeres, de las mujeres de la Campaña por el aborto legal, seguro y gratuito que vienen trabajando hace muchos años y, por otro lado, a la decisión del presidente Macri de apoyar el debate parlamentario de este proyecto desde la apertura de sesiones ordinarias”. En ese sentido, consideró que el pedido de Macri respecto de un debate respetuoso en el que se oigan todas las voces ha sido cumplido, ya que previamente se desarrollaron dos meses y medio de debate, con las ponencias de 738 expositores durante más de 130 horas de debate, siempre “con respeto y altura”.

A continuación enfatizó que “los miles de aborto clandestinos que se producen por año nos obligan a abordar el tema” porque “la gente está pendiente de lo que decidamos”. Entre los detalles del proyecto consensuado que ayer consiguió dictamen (resultado de la unificación de diez proyectos al respecto presentados por las distintas bancadas, destacó que las razones para la despenalización en primer lugar son de salud pública. Al respecto recordó que por el debate pasaron “tres ministros de Salud, de dos gobiernos distintos, que coincidieron en que la legalización del aborto mejora la calidad de vida de las mujeres argentinas”. Y remarcó: “Ahí no queda duda de hacia dónde se tiene que inclinar nuestro voto”.

Luego descartó las objeciones de inconsticionalidad que se plantearon desde sectores opositores a la medida, afirmando que “no hay ningún artículo de la Constitución que prohíba la legalización” y recordando que incluso en la reforma constitucional de 1994 se descartó un dictamen en minoría que pretendía bloquear este debate. También desmintió que el proyecto viole los tratados internacionales de nivel constitucional a los que adhiere nuestro país, recuperando la intervención en el debate previo del doctor Fabián Salvioli, ex presidente del comité de Derechos Humanos de la ONU, quien sostuvo que “en los 40 años de funcionamiento del comité jamás se dijo que la IVE es una privación arbitraria de la vida, durante el análisis de 120 estados miembros de la ONU”. “Más claro echale agua”, añadió.

También la propia Comisión Interamericana de Derechos Humanos  ha considerado que “el embrión no puede ser considerado persona” y se ha opuesto a que los Estados en la planificación familiar poniéndole “límites a esa decisión de la mujer”. “Es un proyecto absolutamente compatible con nuestra Carta Magna y los tratados internacionales”, aseguró.

“Hemos sido elegidos para votar leyes y tomar decisiones. Para que esas decisiones impliquen cambios no podemos dejar de decidir hoy. Y hoy un dictamen propone un cambio, un avance, y otro que propone el status quo, que implica mantener miles de abortos clandestinos por año y decenas de muerte”, añadió.

Luego recordó que existen antecedentes de legislaciones progresivas en este aspecto: “Todos defendemos la vida, la vida de miles de mujeres que ponen en riesgo su vida con abortos clandestinos e inseguros. Nadie legisla por la muerte, todos legislamos por la vida. Así lo hizo este Congreso en 1921 con la sanción del aborto no punible en casos de violación, cuando recientemente reguló la ley de fertilización asistida a pesar de los cuestionamientos de los doctrinarios, que muchos diputados presentes votaron a favor. Mejorar esa ley de 1921 es darle el derecho a la mujer de decidir sobre su cuerpo”.

Por último, concluyó: “No se trata de salvar las dos vidas sino miles de vidas. Se lo debemos a las que luchan diariamente por sus derechos, a las miles que murieron por abortos clandestinos. Hoy tenemos la oportunidad histórica de decir: Nunca más a la muerte por aborto clandestino”.

Scroll al inicio