En medio de una nueva corrida que llevó al dólar a más de 28 y luego de la renuncia del presidente del Banco Central Federico Sturzenegger y de la decisión oficial de reemplazarlo por el ex ministro de Finanzas Luis Caputo, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne brindó una conferencia de prensa matinal para intentar explicar las decisiones oficiales y llevar algo de tranquilidad al volátil mercado cambiario.
Durante la tarde de ayer, el cuestionado presidente del Banco Central finalmente decidió presentar su renuncia, reconociendo que había “perdido credibilidad” y que eso influía negativamente en el mercado. A pesar de la constante ratificación de confianza del presidente Mauricio Macri, las políticas erráticas de la entidad monetaria venían siendo criticada fuertemente en los últimos tiempos y ayer, con la disparada del dólar a casi 28,50 luego de varios días de derroche de reservas para intentar contenerlo, Sturzenegger fue reemplazado por Luis Caputo, que abandonó el ministerio de Finanzas.
En la conferencia de prensa Dujovne manifestó “en nombre del presidente y de todo el Gobierno” el agradecimiento a Sturzenegger por su labor de los últimos dos años y medio. El ministro recordó que cuando informó que se buscaba la asistencia del FMI ya se había explicado que se atravesaba un “período de turbulencia financiera”. En ese sentido destacó la obtención de “un programa histórico” de 50 mil millones del FMI. Luego reconoció que esta semana se vivieron nuevamente “turbulencias en el mercado cambiario”, pero planteó la intención oficial de llevar “tranquilidad” porque se está trabajando con Luis Caputo “para normalizar el funcionamiento del mercado de cambio y suavizar los movimientos que hemos visto en los últimos días”. “Siempre en el marco de nuestro programa económico que se basa en la flotación de la moneda”, añadió. Pero aclaró luego que aún en ese marco “es posible tener un esquema cambiario con fluctuaciones suaves” y añadió “pensamos que estamos en camino de poder llevarlo a la práctica”.
A partir del miércoles, cuando el directorio del FMI apruebe el programa, nuestro país recibirá 15 mil millones, de los cuales la mitad irán a “apoyo presupuestario” y la otra a “fortalecer reservas del Banco Central”, que por cuenta del Tesoro licitará esas divisas para “financiar el componente de nuestro programa financiero”. “Esa liquidez que vamos a ir volcando al mercado en las próximas semanas va a contribuir de manera muy importante a disminuir estas turbulencia que hemos visto”, anticipó.
También explicó que se está trabajando con Caputo en un “programa para ir fortaleciendo la hoja de balance del Banco Central, reemplazando las Letras del BCRA que tienen tasas muy altas y vencimientos de corto plazo por Letras del Tesoro de más largo plazo”. El esquema también prevé la reducción del stock de Lebacs, lo que también reducirá la volatilidad del mercado. Además, destacó el «cambio histórico» que implicó eliminar las transferencias de dinero del Banco Central al Tesoro como estrategia para luchar contra la inflación, lo mismo que la reducción del déficit fiscal.
«Entender qué está pasando también ayuda a bajar la ansiedad», explicó. Para luego destacar los factores externos como la suba del precio del petróleo y la suba de tasas de la Fed, y los internos, como la seguía, que se desataron «cuando todavía no habíamos terminado de corregir los desequilibrios heredados de la gestión anterior». En cuanto al programa del FMI sostuvo que se trata de una estrategia «preventiva» que además «no aumenta el endeudamiento de la Argentina» porque «lo único que se está haciendo es reemplazar un financiamiento caro y escaso por otro estable y más barato que va a proveer el Fondo».
Y concluyó: «Más allá del cambio de nombres, el programa económico del presidente Macri sigue siendo el mismo», concluyó Dujovne. Resta por ver si los mercados responden favorablemente a la jugada oficial o si continúa la corrida financiera y cuál será la intervención del Central hasta que se implemente el mecanismo de subasta con los fondos del primer desembolso del FMI.