Se dobla y se rompe: Carrió manifestó que «a lo mejor» deja el Interbloque Cambiemos

Previo a la reunión que mantuvo con Mauricio Macri, la diputada oficialista Elisa Carrió, quien en su momento había asegurado que el dólar se iba a quedar en 23 pesos, afirmó que ahora «es flotante y ya va a bajar». Además, si bien ratificó que «siempre al lado de Macri», le pegó al titular de la Cámara Baja, Emilio Monzó y desde Olivos temen que esta vez, la sangre si llegue al río.

«Mauricio me llamó ayer porque estaba preocupado. Le dije que el problema no era con él ni con Peña, sino con Monzó, que me ignora, es como que no me ve ni me escucha, una verdadera falta de respeto», recriminó Carrió, quien agregó que «a lo mejor rompo el interbloque y armo un bloque yo sola así me dan la palabra», amenazó.

«Me dediqué toda la noche a preservar la unidad de Cambiemos, porque Pro está partido y la UCR también», remarcó Carrió; mientras que desde el macrismo, evalúan que la diputada, esta vez, sí podría romper realmente el interbloque, enojada por que ni Macri ni Frigerio intentaron frenar la despenalización dell aborto.

Además, Carrió manifiesta su enojo por la falta de lugar que tiene en las decisiones centrales del Gobierno, luego de ese paréntesis en el cual junto con los radicales Mario Negri y Alfredo Cornejo, intentaron detener el «tarifazo» y terminaron siendo los voceros de las malas noticias de la Casa Rosada.

A su vez, Carrió, le dedicó una chicana a la ex presidente, quien cambió su postura sobre el aborto: «Mi convicción nunca cambia, pregúntenle a Cristina y a los que cambian las convicciones».

https://twitter.com/elisacarrio/status/1007409661291753477

Poco antes de que en Diputados se votara  la histórica media sanción al proyecto de ley de IVE, Carrió, intransigente opositora al proyecto que horas antes había compartido una foto rezando en una capilla, pidió la palabra para explicar que se había abstenido de intervenir en el debate para “preservar la unidad de Cambiemos”. Luego circuló la versión de que antes de retirarse indignada del recinto luego de la votación a favor habría amenazado a los diputados de Cambiemos que acompañaron el proyecto con que era su la última vez que se callaba y que la próxima vez iba a romper.

Luego, en el contexto de una nueva corrida financiera que terminó llevándose puesto al titular del Banco Central, la diputada intentó bajarle el tono a sus críticas, desmintiendo que haya amenazado con romper y aclarando que lo que había dicho era que era “el último sacrificio” que hacía en pro de la unidad. “Lo que pasó me duele en el alma”, tuiteó luego de la votación. Poco después, también desde su cuenta de Twitter, intentó poner paños fríos a la crisis política interna que se desató en la coalición con la votación de la IVE (que convocó el voto de casi 40 diputados de la alianza pese a que todos sus mayores referentes, desde Macri a Carrió, pasando por Larreta, Vidal y Michetti, están en contra): “Todo lo que se dijo es mentira. Yo tengo una excelente y permanente relación con olivos. Apele a la unidad de Cambiemos y les hablé a los diputados nacionales para que reine la concordia y no la grieta”.

Al calor de la debacle financiera y la decisión del oficialismo de reemplazar a Sturzenegger por el ex ministro de Finanzas Luis Caputo, Carrió cerró filas y avaló las decisiones oficiales, valorando la “generosidad” del gesto del titular del Central al presentar su renuncia y ratificando desde Twitter su confianza en Caputo y la estrategia oficial ante la crisis: “Acompaño al gobierno en la designación de Caputo como presidente del Banco Central de la República Argentina”. Poco después insistió, reclamando confianza en el Gobierno: “A los que tienen miedo que rompa, tengan confianza. La República es nuestra”.

 

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