Este miércoles el presidente Mauricio Macri y varios ministros del Gabinete participaron del “Día Internacional de las PyMEs” en la sede de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y anunciaron una serie de medidas para compensar la profunda crisis en la que está sumido el sector e impulsar la reactivación.
El presidente, acompañado por los ministros Dante Sica (Producción), Jorge Triaca (Trabajo) y Rogelio Frigerio (Interior) asistió a la reunión del directorio de CAME (que organiza a productores y empresarios pymes a nivel nacional) para informar acerca de una serie de medidas que impulsará su Gobierno en busca de paliar una crisis que se agudiza al ritmo de la suba de costos por la devaluación y el aumento de servicios públicos y combustible y, por otro lado, una constante retracción del mercado interno gracias a la pérdida del poder adquisitivo del salario.
Uno de los primeros compromisos oficiales fue el de redactar un proyecto de Ley PyME que potencie la regulación vigente y provea un marco más amable para el crecimiento y la competitividad. Pero, más allá de esa declaración de buenas intenciones, la medida más concreta de impacto inmediato fue la confirmación de un adelanto de dos años de la implementación del Mínimo no Imponible de 12 mil pesos para las contribuciones patronales (que en la reforma tributaria aprobada a fines del año pasado se había fijado para 2020). Este beneficio regirá para los comercios minoristas de ciudades de frontera registrados en la Ley PyME (unos 8 mil establecimientos que general 40 mil puestos de trabajo). Esta decisión implicará una nueva carga para las arcas provinciales, que deberán renunciar a la alícuota del 3% de Ingresos Brutos para el Comercio Minorista (Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, Mendoza, La Rioja, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan y Santa Cruz). La Mesa de Enlace reclama que la medida se aplique también a todas las actividades comprendidas en el Régimen Nacional de Trabajo Agrario.
El presidente también se comprometió a reglamentar el artículo 10 de la actual Ley PyME, que establece diversos beneficios fiscales e impositivos para las provincias de frontera y economías regionales y un tope de la alícuota de las ART para las empresas del sector.
Si bien el discurso oficial hasta el momento venía siendo que el aumento del dólar beneficiaría al sector empresario por el mayor precio que podrían conseguir al exportar sus productos, lo cierto es que 8 de cada 10 PyMEs no venden al exterior sino que están enfocadas en proveer un mercado interno que hoy se encuentra absolutamente deprimido y con un consumo en caída libre. En este sentido, Macri también se comprometió a extender hasta fin de año los planes de compra con tasas subsidiadas Ahora 3, 6, 12 y 18.
Apuntando a otro de los problemas estructurales de las PyMES, el presidente se comprometió a relanzar una línea de financiamiento para inversión productiva desde el Banco Nación, con tasas al 29% anual, por un monto total de 10 mil millones de pesos. Serán líneas de crédito de corto plazo orientadas a financiar capital de trabajo y descuentos de cheques. No se descartó la posibilidad de que los mayores encajes en pesos que los bancos privados deben inmovilizar puedan usarse para dar préstamos productivos, pero sí se confirmó que no volverán las líneas productivas obligatorias que el Central anuló durante la gestión de Federico Sturzenegger, que se extinguirán a fines de este año.
Durante el acto, el presidente de CAME Gerardo Díaz Beltrán planteó: “Estamos atravesando momentos difíciles, pero somos los primeros que no nos bajamos de la trinchera. Estamos pidiendo pequeñas medidas transitorias, para atravesar esta situación difícil, que ayude a traccionar el consumo y poder reactivar el mercado interno”. Tras los anuncios oficiales, Díaz Beltrán destacó que el Gobierno “está en el camino correcto” y sostuvo que la CAME “va a estar acompañando la transformación del país2.
Serán líneas principalmente de corto plazo orientadas a financiar capital de trabajo y descuentos de cheques. Mayer no descartó además la posibilidad (negociada entre Sica y el presidente del Banco Central, Luis Caputo) de que los mayores encajes en pesos que los bancos privados deben inmovilizar puedan usarse para dar préstamos productivos. Las que no volverán serán las líneas productivas obligatorias que el Central anuló en la gestión de Federico Sturzenegger y que finalmente se extinguirán a fines de este año.