Desde la tarde de ayer un grupo de familiares de los tripulantes del submarino ARA San Juan acampan en la Plaza de Mayo para exigir que se acelere el proceso de adjudicación para la búsqueda de la nave desaparecida desde noviembre pasado.
Las que llevan adelante la protesta sobre todo son esposas de algunos tripulantes, que decidieron encadenarse a las rejas de la remodelada Plaza de Mayo, justo frente a la Casa Rosada. Las acompañan otros, acompañadas por otros familiares que se instalaron en carpas en la plaza. Se plantean sostener el reclamo hasta que el Poder Ejecutivo “resuelva esta situación de buscar una empresa de cualquier país, que sea viable para hallar al submarino y a sus tripulantes”. Además de pedir el apoyo de la población, los familiares denuncian: “Sentimos abandono por parte del Gobierno nacional y de la Armada. Manifestamos nuestro dolor viniendo a acampar a la Casa Rosada”.
La preadjudicación de los trabajos de búsqueda del submarino desaparecido se realizaron a fines de mayo, cuando el Ministerio de Defensa eligió a la compañía española Igeotest Geoscience Group de entre las que licitaron. Sin embargo, la firma del convenio para que se inicie efectivamente el proceso de búsqueda se ha venido demorando desde entonces, sin que se hayan dado justificaciones oficiales al respecto.
Igeotest, que planea buscar al submarino con un vehículo autónomo submarino que permitirá rastrear hasta los 1.200 metros de profundidad, prevé unos 110 días de trabajo para cubrir el área de 60 por 40 millas en que se estima se perdió el ARA San Juan, sin contar con que el mal tiempo en alta mar pueda demorar las operaciones.