Tensión en la mesa chica de Cambiemos por el traspaso de subsidios

Mientras que el presidente Mauricio Macri viaja a Santa Fe para reinaugurar un frigorífico junto con el gobernador Miguel Lifschitz, se lleva adelante en la quinta de Olivos una reunión crucial entre la plana mayor del gobierno. Los ministros de Hacienda Nicolás Dujovne y del Interior Rogelio Frigerio, junto al Jefe de Gabinete Marcos Peña, reciben a la gobernadora María Eugenia Vidal y al Jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta para avanzar con la negociación sobre el traspaso de servicios de la Nación a la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, un tema clave en el marco del plan de reducción del déficit fiscal nacional exigido por el Fondo Monetario Internacional que genera una nueva sobrecarga a los presupuestos locales.

El miércoles pasado se llevó adelante una primera reunión de negociación, en la que Vidal y Larreta manifestaron su disponibilidad a avanzar con el ajuste exigido por el Gobierno nacional, aunque sosteniendo el gradualismo. En este sentido se planteó un traspado escalonado de las eléctricas Edenor y Edesur, mientras que aún siguen sin definirse planes concretos para la proveedora de agua AYSA. Se especula también con que desde el Poder Ejecutivo nacional se habría evaluado también el traspaso de una cantidad de subsidios a empresas de transporte de pasajeros, lo que habría sido rechazado por ambas administraciones.

En este encuentro en Olivos no participan los vicejefes de Gabinete Mario Quintana y Gustavo Lopetegui (muy cuestionados por sectores empresarios que los co-responsabilizan de la crisis cambiaria e incluso piden su alejamiento), pero sí algunos segundos de Larreta y Vidal, entre ellos el jefe de Gabinete bonaerense Federico Salvai y los ministros de Economía de CABA (Martín Mura) y de provincia (Hernán Lacunza), por el carácter estrictamente económico de las negociaciones. Durante la reunión se debatirán los presupuestos de ambos distritos y los posibles focos de ajuste fiscal. Durante el fin de semana pasado, los equipos económicos de Vidal y de Larreta estuvieron trabajando en propuestas en este sentido, además de evaluar el impacto concreto del traspaso de las empresas de servicio a sus administraciones.

Para el Gobierno Nacional el avance en esta negociación con los principales jefes de distrito PRO serviría para destrabar la perspectiva con el resto de los gobernadores (incluyendo a los radicales, integrantes de la alianza Cambiemos), con quienes aspira a avanzar en los ajustes exigidos por el FMI para el presupuesto 2019. Pero en este sentido también han aflorado las diferencias internas al interior del oficialismo, ya que el sector de Vidal, Larreta y Frigerio apuesta a una perspectiva más política de negociación que involucre al peronismo, mientras que Peña, que representa al sector más jugado por el ajuste, descarta cualquier acuerdo general con el peronismo, por falta de «confianza».

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