La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal declaró imprescriptibles los delitos de corrupción en la causa IBM DGI, y ordenó al Tribunal que de manera “inminente” proceda a realizar el juicio.
Esta decisión fue avalada por los jueces integrantes de la Cámara, Gustavo Hornos y Juan Carlos Gemignani, mientras que el magistrado Mariano Hernán Borinsky, quien también integra la Sala, votó en contra. En un contexto en el que está en boga la causa conocida como «los cuadernos», que indaga sobre las presuntas coimas en las obras publicas durante el kirchnerismo, este fallo constituye un precedente en las causas donde se investigan casos de corrupción.
Al votar a favor de la imprescriptibilidad, el juez Hornos se afirmó en el artículo 36 de la Constitución Nacional, incorporado en la reforma de 1994. “Establece de modo literal que quien se enriquece mediante la comisión de un grave delito doloso contra el Estado atenta contra el sistema democrático”, explicó el magistrado.
En ese marco, Hornos sostuvo por aplicación directa del artículo constitucional “resultan imprescriptibles los graves hechos de corrupción cometidos contra el estado que conlleven enriquecimiento”.
En mayo 2016 el Tribunal Oral Federal nº 3 había declarado la extinción de la acción por prescripción pero el Ministerio Público Fiscal y la Oficina Anticorrupción (OA) recurrieron la decisión ante la Cámara de Casación.