La tasa argentina ya era la más alta desde mayo, cuando la autoridad monetaria la llevó a 40% en mayo, lo que quedó reafirmado ayer, cuando el propio BCRA la subió a 60%, triplicando lo que paga Venezuela, una de las economías más criticada por Mauricio Macri.
El país caribeño, utilizado por la gestión de Cambiemos para representar una mal administración, es la segunda tasa más alta del mundo, con el 22,58%, lejos de lo que paga Argentina.
La tasa se disparó ayer, cuando luego de que el Gobierno informara confusamente sobre el acuerdo con el FMI, y el dólar se disparó superando los 40 pesos por billete, en una devaluación de más del 300% desde que asumió Macri.
A su vez, con una inflación que estará cerca del 40%, la tasa de referencia sería en términos reales de cerca del 20%, también de las más altas del globo.