Luego de que la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe finalmente decidió rechazar el tratamiento sobre tablas del proyecto de reforma constitucional que abría la posibilidad de que el actual gobernador, Miguel Lifschitz, pudiera acceder a la reelección. En ese contexto, el actual presidente del Partido Socialista, Antonio Bonfatti, ya comenzó a recorrer la provincia como candidato a la sucesión.
Después de varios meses de debate acerca de la reforma de la Carta Magna provincial (vigente desde 1962) que habilitara al actual gobernador a buscar su reelección, las urgencias de definición electoral impulsaron al Gobierno santafecino a enviar un expediente a la Legislatura para que se trate sobre tablas, que finalmente fue rechazado al no obtener la mayoría especial requerida. El oficialismo no logró siquiera ir más allá de los 25 votos ya garantizados por el Frente Progresista. Si bien se daba por descontado que ni los legisladores peronistas ni los de Cambiemos apoyarían la iniciativa, se especulaba con una posible adhesión del bloque de centroizquierda Igualdad. Desde el entorno de Lifschitz se cuestiona a Bonfatti por no haber hecho pesar su rol como hombre fuerte de la Legislatura para lograr los votos necesarios. Finalmente el proyecto oficial Lifschitz logró 24 votos a favor y 25 en contra y volvió a comisiones.
El proyecto socialista fue defendido por el diputado Rubén Galassi, quien además de repasar los argumentos a favor de la actualización de la Constitución se centró en polemizar con dos ex integrantes de su partido (Rubén Giustiniani y Silvia Augsburger que crearon un interbloque con los diputados del Frente Social y Popular de Carlos del Frade y Mercedes Meier) que cuestionaban que la reforma parcial sólo apuntaba al objetivo reeleccionista.
El ex senador Rubén Giustiniani, por su parte, comparó el intento reeleccionista de Lifschitz con las maniobras para perpetuarse en el poder de Gildo Insfrán en Formosa, dando lugar a uno de los intercambios más polémicos de la jornada.
El día anterior Lifschitz, consciente del escenario negativo planteado en la Legislatura, había advertido: “Si no logramos la reforma, también habremos ganado porque abrimos un camino, preparamos el terreno para que en el próximo período de gobierno del Frete Progresista, en el 2020 podamos lograrlo”. Después de la sesión, el gobernador agradeció a los diputados socialistas “que le dijeron sí” a la reforma y cargó contra la oposición al proyecto: “Del otro lado quedaron las excusas y la falta de argumentos”. Desde Twitter también anticipó que su administración ahora apostará a “nuevos desafíos porque solo así la democracia tiene sentido”.
Gracias a los 25 diputados y diputadas progresistas que le dijeron sí a la Reforma de la Constitución, porque ganaron el debate. Del otro lado quedaron las excusas y la falta de argumentos. Ahora vamos por nuevos desafíos porque solo así la democracia tiene sentido.
— Miguel Lifschitz (@MiguelLifschitz) August 29, 2018
El tuit de Lifschitz generó inmediatas respuestas opositoras, entre las que destacó la del diputado Carlos del Frade: “No, Miguel. Son nuestras razones y nuestros hechos. No te gusta escucharlas ni discutirlas. Ni ustedes ni nosotros somos dueños de la verdad”.