Trabajadores del astillero Río Santiago decidieron tomar el ministerio de Economía de la provincia de Buenos Aires por incumplimiento de promesas por parte de la administración de María Eugenia Vidal.
Los empleados declararon ante los medios de prensa que «no queremos estar en la calle, lo que queremos son los insumos y poder trabajar». “Si bien dicen de la boca para afuera que no van a privatizar ni echar a nadie, el avasallamiento que estamos sufriendo los trabajadores sin insumos y sin tener trabajo, y teniendo el mes que viene todos los descuentos, hace que las familias no aguanten más y no podamos tener ni para comer. Un trabajador que cobra hoy 5 mil pesos no puede comer”, comentó Lalo Vallejos, uno de los delegados, a C5N.
Esta versión fue descartada por el gobierno bonaerense. En primer lugar, fuentes oficiales aseguraron que los trabajadores forzaron las rejas para entrar y que arrojaron bombas de estruendo en el interior del edificio, que debió ser evacuado. Luego, negaron que no existan insumos para la actividad y manifestaron que existe «un trasfondo político».
«El Astillero tiene 3251 trabajadores, le cuesta a la Provincia $ 3500 millones al año (alrededor del 15% del déficit fiscal anual) y genera sólo el 1%. El otro 99% lo financian los bonaerenses con sus impuestos», señalaron.
A su vez, agregaron que «pese al crecimiento del personal, no logra cumplir con los plazos de ejecución de los trabajos acordados. Para que la construcción de un barco como los petroleros de PDVSA sea rentable, debe llevar no más de dos años en su ejecución. Sin embargo, actualmente hay dos barcos en construcción que ya llevan más de 10 años y aún les falta al menos uno para estar listos».