Los rumores que circulaban hace semanas en torno al alejamiento más o menos inmediato del actual secretario de Trabajo Jorge Triaca parecen haber tenido una confirmación desde el entorno del funcionario, quien habría reconocido que sus intenciones son abandonar su cargo antes de fin de año. Su destino más probable es el de embajador en el Vaticano.
Según informa el diario Clarín, fuentes “inobjetables” del entorno del secretario confirmaron la decisión. Pocos días atrás el ministro de Producción Dante Sica debió salir a responder públicamente sobre los trascendidos de renuncia de Triaca y aclaró que “por el momento” iba a seguir siendo el encargado de la cartera laboral. La confirmación a regañadientes no hizo más que confirmar la perspectiva. Sica, que espera tener ahora un rol más directo de relación con los gremios, fue uno de los artífices de la salida de Triaca, en acuerdo con sectores industriales de la UIA que le cuestionaban no haber frenado paritarias que llegaron a cerrar por encima de 40%.
Más allá de los numerosos escándalos en que se vio envuelto durante su gestión, Triaca dejaría su cargo en buenos términos con el presidente Mauricio Macri. El secretario tuvo varios momentos de crisis, donde se evaluó su renuncia, sobre todo el recordado incidente con una empleada doméstica que lo acusó de maltrato, de tenerla en negro y además hizo públicas una serie de irregularidades en la intervención del SOMU.
La enorme repercusión mediática del caso hizo que la permanencia de Triaca en el Gabinete estuviera en duda durante algunas semanas. Inmediatamente se hizo pública la noticia de varios familiares de Triaca nombrados en el Estado, lo que obligó al Presidente a firmar un decreto “anti nepotismo”. Luego de su retorno y de la reciente degradación de su cartera de Ministerio a Secretaría estalló un nuevo escándalo en torno a millonarias maniobras irregulares con fondos de otro gremio intervenido, el de los vigiladores, donde estuvieron involucrados amigos y subordinados directos de Triaca.
Desde el Gobierno se le ofrece a Triaca pasar a ocupar el cargo de embajador en el Vaticano, actualmente en manos de Rogelio Pfirter, recordando las buenas relaciones de la familia Triaca con el Papa Francisco, pero el funcionario rechazaría el ofrecimiento por la resistencia de su familia a mudarse a Roma.