La guerra fría entre el Papa Francisco y el presidente Mauricio Macri continúa escalando desde la visita del mandatario al Vaticano, donde fue recibido fríamente por el Papa en una breve audiencia privada.
Ahora, Macri nombró como agregado de la Agencia Federal de Inteligencia en la embajada argentina en Italia a Alejandro Colombo, un ex espía de la SIDE durante el menemismo y fuertemente vinculado a sectores de la Iglesia enfrentados a Bergoglio. Colombo, es miembro del opus dei, y desde el Gobierno se ampararon en la identidad reservada de los espías para no confirmar, ni negar, la designación del ex servicio.
A su vez, en los últimos días, se supo que Francisco rechazó la donación que el Gobierno le había realizado a la fundación que depende del Vaticano, Scholas Ocurrentes. El macrismo le había donado $16.666.000, lo cual generó suspicacias por el antojadizo “666” que optó el Gobierno como monto, ligado a lo diabólico , y referido como la Marca de la Bestia en el libro de Apocalipsis, del Nuevo Testamento.
Desde el entorno del Papa criticaron la donación al decir que desde el Gobierno intentan utilizarlo como “negociación” con el Papa, y el propio Francisco les pidió a los directores mundiales de Scholas Ocurrentes, que devuelvan de inmediato el donativo.