Luego de denunciar al PRO por “impericia, mala praxis y desidia política” al perder una banca en el Consejo de la Magistratura, miembros de la Unión Cívica Radical mostraron su enojo con el macrismo al pegar el faltazo a la reunión de Gabinete.
Tanto Mario Negri como Luis Naidenoff estaban invitados a participar del cónclave con los funcionarios de Macri pero a último momento decidieron no asistir. Fuentes del radicalismo apuntaron a Rogelio Frigerio, ministro del Interior, y al jefe de Gabinete, Marcos Peña, como los responsables por lo sucedido en el órgano rector de los jueces al establecer un acuerdo con el peronismo. Un pacto que incluyó la aprobación del Presupuesto 2019.
En la Casa Rosada el comunicado que emitió el centenario partido y el posterior desplante de Negri y Naidenoff causaron fastidio. Una fuente del Gobierno disparó: «¿Los radicales no son del oficialismo?» y añadieron: «¿Cuántos votos consiguió Negri para su propia postulación? ¿Cuántos pudieron sumar Cornejo, Morales y Valdés? Ninguno».
«Son relatores de la política. La critican a Carrió y, como ella, son espectadores y comunicadores de lo que pasa. De trabajar, nada. Se quejan pero no se ocupan», añaden desde la calle Balcarce. Hasta el momento, el único hombre del PRO que habló públicamente fue Pablo Tonelli, diputado nacional, quien pidió que las críticas se hagan «al interior de la alianza».
En declaraciones a FM Milenium, Tonelli planteó que no ve «cuál hubiera sido la manera de impedir la decisión en la Cámara de Diputados» y señaló que «no se puede desconocer la voluntad mayoritaria». «Es un tema que se resolvió en la Cámara de Diputados, no entiendo si hay impericia en el gobierno», subrayó y aseguró que Cambiemos sigue teniendo la mayoría en el Consejo.
Vale destacar que el hecho que desencadenó la furia de la UCR se produjo el pasado viernes, cuando los bloques de diputados del Frente para la Victoria, el Frente Renovador, Argentina Federal y otros sectores de la oposición entablaron un sorpresivo acuerdo para quitarle a Cambiemos un lugar en el Consejo de la Magistratura, una maniobra que replicó la ensayada por el oficialismo para designar a Tonelli en 2015, cuando reunió el apoyo de distintos bloques en vez de computar la mayoría según la bancada que tenía más integrantes propios.