Las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos complican el documento final del G20

La guerra comercial entre China y los Estados Unidos atraviesa toda la cumbre del G20, desde el incomodo momento que vivió Mauricio Macri cuando Donal Trump lo dejó plantado en el escenario, hasta el documento final del encuentro.

Luego de que Trump no diera declaraciones a la prensa tras su visita a la Casa Rosada, fue su vocera, Sarah Huckabee Sanders, quien afirmó que Estados Unidos y Argentina acordaron «enfrentar los desafíos regionales como Venezuela y la actividad económica depredadora china». Ante esa bomba, el canciller Jorge Faurie buscó bajar el tono y sostuvo que «el adjetivo depredador corre por cuenta de su comunicado».

A su vez, China recibió el apoyo del presidente francés y ratificaron el Acuerdo de París:»No vamos a cambiar nuestras decisiones y vamos a seguir trabajando en este sentido. Sabemos que no es fácil este camino, pero tomamos esta decisión y no vamos a cambiar”.

“Si bien la agenda que hoy nos convoca es distinta, quiero pedirles que actuemos con el mismo sentido de urgencia que en 2008. Porque en un mundo diverso y con multiplicidad de protagonistas, con su propia historia y cultura, la esencia del G20 es promover un diálogo que respete las diferencias e impulse acciones basadas en intereses compartidos”, pidió Macri, mientras que desde el Gobierno temen que la cumbre termine en fracasando y sin documento conjunto.

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