El empresario Lázaro Báez afirmó que el primo de Mauricio Macri, Ángelo Calcaterra apostó junto con él a construir las represas Presidente Néstor Kirchner y Gobernador Jorge Cepernic, en Santa Cruz. Según documentos aportados por Báez, el santacruceño se asoció con la empresa Iecsa, propiedad de Calcaterra, para competir por las obras; a la vez que para capitalizarse, su empresa Austral Construcciones emitió acciones preferidas que compró Helvetic Service Group, la firma suiza que adquirió la financiera SGI de Puerto Madero, conocida como «La Rosadita.
Sugestivamente, a poco de conocidas las declaraciones de Báez, Calcaterra dijo que vendía Iecsa para que no hubiera un conflicto de intereses con la gestión de Macri. Iecsa fue la principal empresa del grupo Socma hasta 2007, cuando el padre del presidente, Franco Macri, se la vendió a Calcaterra, quien terminó de pagarla recién el año pasado.
Báez tiene en su poder un memorándum de entendimiento con Iecsa, firmado por el propio Ángelo Calcaterra, por un lado, y por Julio Enrique Mendoza, presidente de Austral Construcciones, por otro; el cual se firmó el 30 de julio de 2012 con servicio de consultoría de la firma SKG International Ltd . y Grupo ODS (controlante de Iecsa SA) y ACSA cuyo propósito principal era que SKG International Ltd., sea el canal natural para lograr la incorporación de un socio de capitales Chinos con el objetivo de constituir una asociación (UTE – Unión Transitoria de Empresas)»,
Sobre la operación con Helvetic, afirmó que “se interesó en lo que prometía ser un muy buen proyecto empresarial”, que llevan delante de manera conjunta Báez, Calcaterra y los inversores chinos. Y explicó: «En ese contexto, y a fin de sumar capacidad económica para el emprendimiento de la obra, el 11 de julio de 2012 se aprobó en la asamblea general extraordinaria la emisión de acciones preferidas, luego suscriptas por Helvetic Service Group S.A». Finalmente, la UTE entre los chinos, Austral y Iecsa perdió esa emblemática licitación. Báez dijo que por ese motivo, «el negocio con Helvetic debió retrotraerse».